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Javier Ruiz

LA FORTUNA CON SESO

Javier Ruiz


El nombre exacto de las cosas

04/11/2021

Juan Ramón Jiménez tiene uno de los versos más hermosos de toda la Historia de la Literatura… ¡Intelijencia, dame el nombre exacto de las cosas! Y eso es lo que estamos viendo estos días en la crónica política de nuestro país, un debate de altura, un duelo entre filólogos, una diatriba interminable. No sabemos si derogar la reforma laboral o únicamente, retocarla. Pedro Sánchez ha cogido el diccionario de sinónimos y antónimos y se dispone a jugar con él ante Yolanda Díaz igual que si fuera un trilero. ¿Dónde está la bolita? ¿Cuál es la palabrita que utilizaremos para que la bola esté en todos los cubiletes a la vez y en ninguno también? Ese es el verdadero dilema de nuestros días, la palabra justa, adecuada, precisa. Siempre lo fue verdaderamente y ahí se vieron los grandes diplomáticos de la Historia, que sortearon guerras igual que tormentas en mitad de la calle. Al final, todo es cuestión de pericia y matiz. Y en esto la izquierda es más hábil que la derecha. Los poetas sirven para algo y eso no lo ha descubierto Casado todavía.
Casado a lo más que llega es a quemar el móvil de Ayuso con mensajes a destiempo. En lugar de hacerle un copia y pega de los poemas de amor de Neruda, va y le manda la canción desesperada en versión Teo García Egea. Y así, claro… Ni lírica, ni palabras, ni bolita, ni nombres, ni nada… El PP es un caso claro de contumacia épica en el error, de batalla perdida, de inevitable siniestro, de fatum hórrido de las cosas del revés. Dijo Casado que se cambiaba de sede y todavía no la ha puesto en venta. Tampoco gana para inmobiliarias. Entre un trilero y un vendedor de pisos, no sé yo este país cómo acaba.
Luego está el apagón o black out, que como no tenemos términos en castellano, cogemos lo primero que se nos viene al twitter. Yo tengo a la madre de una amiga mía comprando mantas sin parar… La manta paduana, la manta zamorana, la bata manta… La mujer quiere comprar la teletienda entera pero no le va el mando. Dice que no lo dicen en la tele para no asustar al público, pero que ha encargado unas velas y varios cirios. Otra cuestión de poesía y largueza del adjetivo. No es lo mismo un apagón de invierno que un corte temporal del suministro. Yo voy a ver si me acuesto con mi amiga y así paso menos frío.
Y luego están las pensiones y Escrivá, el mejor ministro del Gobierno pero poco dado a los poetas…. Ha dicho que para jubilarnos hay que subir las cotizaciones igual que para solucionar el cambio climático, hay que bajar las emisiones. Decía ayer Ignacio Varela en Onda Cero que Escrivá sería el mejor ministro de Alemania, porque se le ocurren cosas coherentes y luego las pone por escrito… Hasta que llega Moncloa y de un cantar de gesta o cuaderna vía saca letrillas y romances de ciego para no asustar a los viejos. La vida es cosa de lenguaje, ya lo dijo Wittgenstein… Y según hablas, así piensas. Cuanto más vocabulario tengas, más ricos serán los matices y recovecos de tu pensamiento. Eso lo sabía Iván Redondo, pero no la palabra servidumbre.
Recomiendo a gobierno y oposición leerse la Antolojía poética completa de Juan Ramón y que por mí vayan todos los que no las conocen, a las cosas. El debate político ganará altura y dejará de ser la última parte del rosco de Pasapalabra. Además, el final ya está escrito. El bote se lo lleva Pedro y encima no paga a Hacienda.