El Sueño del Infante rompe los estigmas de la patología mental

Inmaculada López Martínez
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Afaus gestiona este establecimiento hostelero ubicado en la capital, el primero de España que cuenta con una plantilla formada íntegramente por personas con patología mental

Imágenes de la presentación en sociedad de este establecimiento hostelero de la capital. - Foto: Javier Pozo

El 1 de abril de 2019 comenzaba a funcionar en Guadalajara un proyecto pionero en el ámbito social y laboral de las personas con discapacidad: el Hotel El Sueño del Infante. Se trata del primer establecimiento hostelero de España gestionado íntegramente por personas con problemas de salud mental a través de la admirable iniciativa de la asociación Afaus. 

Han pasado cuatro años desde que este bonito «sueño» que rompe con todos los tabúes y los estigmas de la enfermedad mental se hizo realidad y el balance no puede ser más favorable. Tanto es así que para compartir en sociedad este proyecto exitoso y dar a conocer la ampliación de sus instalaciones, Afaus celebró esta semana un acto simbólico de inauguración al que acudieron numerosos representantes institucionales encabezados por la alcaldesa, Ana Guarinos; la consejera de Igualdad, Sara Simón; el presidente de la Diputación, José Luis Vega; y el delegado de la Junta, José Luis Escudero. Según explicó Maribel Rodríguez, secretaria de Afaus, aunque el hotel reabrió sus puertas hace cuatro años bajo la gestión de esta entidad socio sanitaria, su puesta de largo no había sido posible hasta ahora «por diferentes vicisitudes». Y es que, al poco de iniciar su actividad, estalló la pandemia del Covid y el hotel se dedicó en exclusiva, en colaboración con el Ayuntamiento, a dar cobijo a personas sin hogar. Posteriormente, fue la morada de varias familias de refugiados ucranianos y es desde hace poco cuando opera cien por cien para el público en general. 

El corte de banda oficial de este alojamiento quiso hacerse coincidir con el fin de la reforma realizada en la tercera planta, por una inversión superior a los 78.000 euros, que ha hecho posible sumar seis nuevas habitaciones (dos dobles, dos triples y dos cuádruples) a las 26 ya existentes, ofreciendo en su conjunto una oferta de 72 camas. 

Imágenes de la presentación en sociedad de este establecimiento hostelero de la capital.Imágenes de la presentación en sociedad de este establecimiento hostelero de la capital. - Foto: Javier Pozo

Además, este acogedor establecimiento cuenta con su propio restaurante en el que se ofrecen desayunos, comidas, cenas y eventos con capacidad hasta 80 personas. Bautizado con el nombre de El Huerto, este restaurante se nutre, en lo que a hortalizas y verduras se refiere, del huerto ecológico que la propia Afaus tiene en Cabanillas del Campo y que es atendido por los usuarios de una de sus viviendas tuteladas.

La plantilla actual de este singular hotel-restaurante está formada por 28 empleados con patología mental entre los 20 y los 56 años, la mayoría de los cuales ya disfrutan de un contrato indefinido. Además, a lo largo de su andadura, ha posibilitado la formación de 84 personas, de las cuales 70 han logrado un empleo, recibiendo una formación de 320 horas gracias a un convenio con la Fundación Empleo y Salud Mental. Durante la presentación de este recurso turístico, Maribel Rodríguez quiso recordar que las personas con problemas de salud mental son el colectivo con discapacidad que registra una mayor tasa de desempleo, el 83,7 por ciento. Esto es debido, según explicó, a los prejuicios y al concepto «que es necesario cambiar» sobre las personas con enfermedad mental ya que se cree «que no pueden trabajar ni tener un proyecto de vida». Precisamente, el perfecto funcionamiento del Hotel El Sueño del Infante busca «visibilizar las competencias y los trabajos que pueden desempeñar perfectamente las personas con enfermedad mental, sólo es cuestión de creer», afirmó Maribel Rodríguez. 

Estas palabras fueron avaladas por Marina Díaz Marsá, vicepresidenta de la Sociedad Española de Psiquiatría y Salud Mental, quien estuvo presente en este acto e insistió en que garantizar un empleo para las personas con patología mental permite luchar contra el estigma social, mejorar su autoestima, evitar su aislamiento y el deterioro que conlleva, facilitar las relaciones interpersonales y familiares, así como dotar a los pacientes de ingresos económicos que sustentan su autonomía y su total recuperación funcional. Por otro lado, esta profesional recordó que una de cada cuatro personas puede tener algún tipo de trastorno mental a lo largo de su vida, siendo la depresión el más frecuente. Díaz Marsá también quiso desmentir otro estigma que se asocia a la enfermedad mental y que es el de la medicación. Así las cosas, avaló que la investigación y los avances producidos en la industria farmacéutica posibilitan que estos ciudadanos «trabajen con la estabilidad y el equilibrio que se requiere». «La medicación da las herramientas para el buen desempeño del trabajo y, además, está demostrado que el trabajo en las personas con enfermedad mental mejora la adherencia al tratamiento, permite desarrollar un proyecto de vida y, clínicamente, aporta una clara mejoría en el paciente», aseguró. Sobre esta cuestión, Rodríguez confirmó que todos los trabajadores del Hotel El Sueño del Infante cumplen con su jornada laboral de ocho horas, incluyendo turnos nocturnos, con profesionalidad y haciendo frente con solvencia a situaciones que generan estrés y en las existen una evaluación continua por parte del cliente. 

Imágenes de la presentación en sociedad de este establecimiento hostelero de la capital.Imágenes de la presentación en sociedad de este establecimiento hostelero de la capital. - Foto: Javier Pozo

«Miedo al diferente»

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Imágenes de la presentación en sociedad de este establecimiento hostelero de la capital.
Imágenes de la presentación en sociedad de este establecimiento hostelero de la capital. - Foto: Javier Pozo
Imágenes de la presentación en sociedad de este establecimiento hostelero de la capital.
Imágenes de la presentación en sociedad de este establecimiento hostelero de la capital. - Foto: Javier Pozo

 Alberto Sanz es uno de los empleados que evidencia esta realidad. Aparte de ser recepcionista y camarero, este simpático joven de 31 años, toca el piano para amenizar las comidas y las cenas. «A mí el trabajo me ha salvado la vida», confesó. Con tan sólo 22 años, este guadalajareño sufrió un brote psicótico. «Cuando te pasa algo así, te ves solo y estigmatizado por ti y por la sociedad». Por ello, el apoyo de Afaus y conseguir este empleo, hace tres años y medio, le ha aportado independencia económica, relaciones sociales con compañeros y con clientes y un desarrollo profesional y personal, un conjunto de beneficios que le han ayudado en su recuperación. «Cuando entré estaba en un estado depresivo y sin objetivo vital y desde que trabajo aquí he mejorado bastante», declaró Alberto al tiempo que reivindicó la necesidad de «perder el miedo al diferente» ya que, precisamente, es el miedo a lo desconocido lo que frena a muchas empresas a apostar por la contratación de personas con esta discapacidad. El Sueño del Infante demuestra que, con una adecuada formación previa, las personas con patología mental tienen capacidad «más que suficiente» para ejercer un trabajo con la máxima excelencia