"Las nuevas vocaciones reaniman mucho las comunidades"

Belén Monge Ranz
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Mientras se cierran conventos por falta de religiosas, en monasterios como el de Valfermoso de las monjas, Buenafuente, Sigüenza o Guadalajara se incorpora siete mujeres, destaca el vicario episcopal de Vida Consagrada, Ángel Moreno

Las vocaciones de religiosas para la vida consagrada experimentan un incremento en la diócesis - Foto: Javier Pozo

El mapa de la vida monástica en la diócesis Sigüenza-Guadalajara contempla ocho monasterios con un total de unas 80 monjas. Y si bien el más concurrido hoy es el de Valfermoso de las Monjas, donde viven 20 religiosas contemplativas, de las que tres son ingresos relativamente recientes; sin embargo, hay otros en los que apenas quedan cuatro o cinco hermanas. Al igual que los hay que tuvieron que cerrar. Este es el caso de Molina de Aragón, Brihuega o Cifuentes, donde se suprimieron las congregaciones. En unos, por el envejecimiento de las comunidades, pero también influyó de forma definitiva la pandemia, que en unos casos se llevó la vida de algunas hermanas, y en otros, consiguió asustar a las monjas de mayor edad o con alguna dolencia.  

No obstante, al igual que en la clausura monástica de Valfermoso, también han recibido aspirantes las Clarisas de Sigüenza (1); Buenafuente del Sistal (1) y las Carmelitas de Guadalajara (2). En total, siete en apenas varios años. Una cifra que el vicario episcopal para la Vida Consagrada de la diócesis, Ángel Moreno, atribuye, en parte, «a la identidad y tradiciones de las propias comunidades, muy observantes y muy auténticas».    

Para Moreno, que es también párroco de una decena de pueblos del Alto Tajo, las nuevas vocaciones representan «una bendición y un regalo de Dios», ya que «se reaniman mucho las comunidades, son un aliciente». «En todos los casos, son comunidades muy fieles donde reina una gran alegría», incide. 

Las vocaciones de religiosas para la vida consagrada experimentan un incremento en la diócesis Las vocaciones de religiosas para la vida consagrada experimentan un incremento en la diócesis - Foto: Javier PozoEn cuanto al hecho de que sean vocaciones tardías en su mayoría, para Moreno se debe a que, al igual que en el matrimonio y en el Seminario, actualmente se retrasan más las opciones definitivas.

Y en un momento de laicidad como el que se vive actualmente, el vicario de Vida Consagrada resalta la conversión del Monasterio de Belén, en Cifuentes, en una instalación del movimiento joven Hakuna, donde cada fin de semana acuden cientos de jóvenes a rezar, cantar y convivir, y adelanta que quieren hacer lo mismo con el de Molina de Aragón.