Güler se desquita viendo portería

SPC
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El tanto que el turco logró contra el Celta parece poner fin al calvario de lesiones que sufrió desde su llegada y a su falta de protagonismo

El otomano no se había estrenado de cara a puerta hasta el encuentro ante el conjunto gallego - Foto: Europa Press

El tanto con el que Arda Güler cerró la goleada del Real Madrid sobre el Celta (4-0) del pasado domingo sirvió para que el turco, además de estrenarse de cara a puerta con la camiseta blanca, recibiera el apoyo de sus compañeros en la celebración, sabedores de que no lo ha pasado nada bien desde que aterrizó en el Santiago Bernabéu.

Con 18 años, el verano pasado hizo las maletas desde Estambul hacia uno de los clubes que más miradas atrae de todo el Viejo Continente. Su paleta de recursos técnicos nada más llegar comenzó a copar el contenido en redes sociales del cuadro de Chamartín, pero el feudo merengue no pudo disfrutar de ellas hasta pasado un tiempo.

Varias lesiones, con sus respectivas recaídas, lastraron a un jugador que, ya con 19 primaveras, esbozó sus primeras sonrisas sobre el césped del 'templo' blanco tras anotar una diana marca de la casa, con varios recortes y definiendo con la derecha, su pierna menos hábil.

Se desquitó el otomano de lo pasado meses atrás y de la falta de 'cariño' en forma de minutos que él ha echado de menos de Carlo Ancelotti. El italiano, firme a la hora de vivir y morir con los suyos sobre el terreno de juego, le ha ido dando protagonismo a cuentagotas, y eso no le ha gustado a la nueva perla salida del Bósforo.

De hecho, el transalpino parecía tenerlo 'castigado' desde hacía varios encuentros por unos malos gestos motivados por la ausencia de confianza del técnico.

Pero su gol ante el Celta desbloqueó la situación. Fueron no más de 10 minutos, pero le bastaron para mostrarse al Bernabéu, que en encuentros similares al del último fin de semana presionará para que el entrenador deje que el turco se divierta y haga lo propio con la parroquia merengue. Puede ser el comienzo de un idilio, lo que Güler consiguió con su diana contra los gallegos.