Preocupación en Accem ante la falta de plazas para menores

Belén Monge Ranz
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El responsable de esta organización de acogida de migrantes y refugiados, Braulio Carlés, señala que el cupo de Guadalajara está lleno y pide a la Administración más implicación para incrementar dispositivos porque "no se puede mirar hacia otro lado"

Exterior de la sede de Accem en Guadalajara - Foto: Javier Pozo

Continúa la llegada de migrantes procedentes de África a las costas de Canarias y algunos de ellos están siendo derivados a distintos puntos de la Península como es el caso de Castilla-La Mancha, y dentro de esta, también a Guadalajara, donde se les está facilitando ayuda humanitaria.

Desde la Asociación Católica de Migraciones (ACCEM) en la región, su responsable, Braulio Carlés, reconoce que lo que en este momento está suponiendo un mayor problema es la falta de dispositivos adecuados para la acogida de tantos menores como están llegando a las costas e intentando después marcharse a la Península. "Algunos de los que llegan son menores y las plazas que tenemos están ocupadas, se necesitan más dispositivos", afirma Carlés.

Por ello, considera que si bien es una tarea del Gobierno regional ya que es a este al que compete la guarda o tutela, se requieren más recursos económicos que a su vez deben ser facilitados por el Ministerio del área competente, al que desde Accem se pide una respuesta adecuada a esta situación.

Con este fin, se están llevando a cabo conversaciones entre el Ministerio, las CCAA y las organizaciones sociales involucradas porque "hay que afrontar una problemática que  está ahí, y eso pasa porque el Ministerio dote de más recursos económicos a las CCAA y no podemos mirar hacia otro lado", subraya Carlés.

Accem cuenta dentro de Castilla-La Mancha con siete pisos con capacidad para ocho menores en cada uno y uno de diez que está en Toledo. Hay uno por provincia, salvo en Albacete que hay tres.

De momento, en el caso de ACCEM, aunque gran parte de sus dispositivos están casi al completo, están acogiendo a menores en los centros que aún queda alguna, esperando su derivación a otros puntos. "Ante el sufrimiento humano podemos decidir no acoger y decidir mirar para otro sitio o acogerlos; son personas", apunta.

Carlés no puede concretar cuantos migrantes han llegado a la provincia en lo que va de año, pero insiste en que tanto en Castilla-La Mancha como en Guadalajara el casi millar de plazas que hay a nivel regional "están llenas". 

El responsable de Accem apuesta también por crear un modelo nuevo para facilitar la integración que, a su juicio, ha de pasar también por la puesta en marcha de dispositivos para personas irregulares para que en el plazo de dos o tres años puedan acogerse al arraigo y hayan podido aprender algún idioma y oficio que les facilite su independencia.

Con ello -dice Carlés- también se contribuiría a no tengan que estar "de un lado para otro, malviviendo y haciendo trabajos en negro", subraya, convencido igualmente de que el Centro de Refugiados que se quiere instalar en Azuqueca de Henares es una "necesidad urgente".