Tierraseca visita la nueva sede temporal de la Subdelegación

Redacción
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El edificio del paseo de Fernández Iparraguirre será objeto de una amplia reforma interior

El delegado del Gobierno de España en Castilla-La Mancha, Francisco Tierraseca, estuvo acompañado por la subdelegada, Mercedes Gómez, en esta visita. - Foto: Prensa Subdelegación

El delegado del Gobierno de España en Castilla-La Mancha, Francisco Tierraseca, ha visitado la nueva sede de la Subdelegación, situada en el número 18 de la avenida de Francia. Acompañado por la subdelegada, Mercedes Gómez, ha recorrido las instalaciones en las que se mantendrá la actividad y la atención al público hasta que terminen las obras previstas en la sede del paseo de Fernández Iparraguirre.

Esta cerró sus puertas al término de la jornada de ayer, una vez completado el traslado, y desde hoy la atención al público solo se prestará en la nueva localización. La subdelegada del Gobierno, Mercedes Gómez, ha destacado que durante el proceso de mudanza, iniciada la semana pasada, la atención al público no se ha interrumpido en ningún momento, y ha pedido comprensión a los usuarios por las molestias que el traslado pueda causarles.

En el exterior del edificio del paseo de Fernández Iparraguirre permanecerán visibles carteles informativos que indican la ubicación de las nuevas oficinas con un código QR, así como indicaciones sobre las líneas de transporte público que comunican con esa zona de la ciudad.

El edificio que albergaba hasta ahora la Subdelegación será objeto de una amplia reforma interior para actualizarlo y adecuarlo a la normativa vigente. El presupuesto supera los 3,5 millones de euros y tiene una duración estimada de 18 meses desde el momento del inicio de las obras, previsto para finales de año.

Los trabajos consistirán, fundamentalmente, en la renovación de las instalaciones de suministro de agua, saneamiento, electricidad, climatización y protección contra incendios, además de adecuar el edificio en materia de accesibilidad. Igualmente, se acometerá la reparación de solados y carpintería interior, así como las deficiencias en la estructura detectadas durante el análisis del estado del inmueble.

El aspecto exterior del edificio, que está catalogado y sujeto a protección patrimonial, se mantendrá sin cambios, al igual que los principales elementos interiores, como muros y escaleras.