«No utilizo mi posición para beneficiar a un partido político»

Belén Monge Ranz
-

En la actualidad lleva la comunicación digital de la Consejería de Bienestar Social en Castilla-La Mancha y es el presidente de la Asociación de Municipios Ribereños de Entrepeñas y Buendía.

Imagen de Borja Castro Cervigón. - Foto: Javier Pozo

Su vena le delata. Es curioso, intuitivo, un apasionado de los musicales y todavía muy joven para marcarse metas. Estudió la carrera de Periodismo en Madrid y tras pasar por la cadena Ser y por el departamento de imagen de la Vuelta Ciclista a España, se convirtió en uno de los alcaldes más jóvenes de la provincia, regidor de Alcocer, su pueblo. A Borja Castro Cervigón (Madrid, 1990) no se le pone nada por delante. En la actualidad lleva la comunicación digital de la Consejería de Bienestar Social en Castilla-La Mancha y es el presidente de la Asociación de Municipios Ribereños de Entrepeñas y Buendía.

Creo que el trasvase obligó a su familia a emigrar a la capital en su día pero que Borja Castro decidió regresar a su pueblo tras finalizar sus estudios.

Mi familia se vio obligada a dejar el pueblo al quedarse sin trabajo como consecuencia del trasvase. Aunque yo nací en Madrid, siempre estuvimos muy ligados a nuestras raíces

¿Es precisamente el hecho de ser alcalde de un municipio ribereño lo que le llevó a ser presidente de la asociación que les representa?

Los cambios en la presidencia y vicepresidencia vienen condicionados por los registrados en los ayuntamientos en elecciones, pero el grueso del equipo es el mismo. Salvo excepciones, los alcaldes que formamos la asociación miramos por el interés común, para ello tenemos un documento consensuado.

Acaba de aprobarse un nuevo trasvase, ¿van a parar algún día?

Estamos en una situación bastante grave. Ha entrado agua en los últimos meses, pero esto no deja de ser un espejismo. Se están realizando unas obras que tienen detenido el trasvase pero la realidad es que tenemos embargados casi 60 hectómetros cúbicos pendientes de trasvasar que desaparecerán cuando se abra el grifo. Esto quiere decir que la situación de nivel 3 -de excepcionalidad hidrológica- va a continuar hasta marzo porque estamos en un ciclo seco. Las previsiones de entrada de agua no son las esperadas.

La situación debería hacer reflexionar al Gobierno de España frente al reto que tiene ahora de presentar unas nuevas reglas de explotación con un cronómetro que ya está en la cuenta atrás. Apenas restan una semanas para que se presenten las modificaciones y desde la asociación entendemos que habrá retrasos. Nuestra petición es urgir al Ejecutivo central a que sea valiente y ambicioso y materialice los discursos del Ministerio alineados con los postulados de los municipios ribereños. Es el momento de llevarlo al papel.

¿Se autocensura en sus demandas en algún momento por esa triple condición, no siempre compatible, de alcalde socialista, trabajador en la Junta y presidente de la asociación ribereña?

Para nada. En mi partido tengo libertad absoluta. No pasa como en otros partidos como Vox, donde cualquiera que se oponga al trasvase se enfrenta a su expulsión. Cada vez que se aprueba una derivación, desde la asociación sale un comunicado censurándola. Antes que a mi partido me debo al pueblo de Alcocer; siempre a mis vecinos, por encima de cualquier otra cosa. Eso lo hacemos muy bien en el PSOE de Guadalajara. Tengo muy claro que no voy a utilizar la posición que sustento para beneficiar a un partido político. Urgimos al Gobierno de España a que sea mucho más ambicioso en ese corte de las reglas de explotación, sabiendo que en el Ministerio son conscientes que la anterior modificación de estas reglas no ha tenido los efectos esperados. No sé si esto lo pueden decir dirigentes del PP a quienes les tuercen el brazo desde Madrid. Yo hablo del trasvase con mucha claridad y lo haré ahora y siempre porque mi familia es víctima del mismo.

¿Sigue pensando que es mejor que el departamento del Agua no dependa de Agricultura sino de Desarrollo Sostenible?

Es inteligente alinear las materias y que haya un reflejo entre la estructura de Gobierno en Castilla-La Mancha y la de España. Tiene mucha más coherencia que el agua pase a depender de la Consejería de Desarrollo Sostenible si lo que estamos defendiendo es un cuidado del medio ambiente y una gestión rigurosa y eficaz de los recursos hídricos.

En esta lucha frente al trasvase, el Gobierno de Castilla-La Mancha y la Asociación de Ribereños van de la mano.

¿El cambio climático es otro daño añadido a tener en cuenta?

Claro que sí. Lo estamos viendo y lo tenemos datado. Las aportaciones en Entrepeñas y Buendía han caído en los últimos diez años en un 40%. Esta es la verdadera cara del cambio climático. Si entra menos agua en los pantanos, habrá también menos para trasvasar y para el resto del ciclo del río Tajo.

En qué situación se encuentran actualmente sus pueblos?

Estamos en un punto de inflexión. Los 40 millones de euros nos están haciendo mucho bien, sobre todo a la hora de mejorar la infraestructuras hidráulicas y los servicios y la calidad de vida. Ahora estamos poniendo los mimbres para poder hacer frente a una situación futura con muchísimas más garantías. Acabamos de actualizar todos los contadores domésticos para gestionar con mayor eficiencia los recursos hídricos. Si estamos reclamando el agua, tenemos que ser ejemplo de buenos gestores. También vamos mejorando las redes de abastecimiento y la depuración, y tenemos proyectos turísticos determinantes que nos permitirán volver a crecer y convertirnos en destinos atractivos. Hay que aprovechar el viento a favor.

¿No sería más lógico que el canon que recibe Castilla-La Mancha por el agua trasvasada recaiga directamente en los Ribereños como ya piden algunos?

Lo que se paga por el agua trasvasada es completamente insuficiente y no compensa la construcción de la obra del trasvase. Precisamente, esta es una de las razones por la que en Murcia no quieren el agua desalada, porque es más barata la del trasvase.
Los alcaldes siempre pedimos más fondos para los municipios ribereños y eso es lo que hemos reclamado a la Consejería. Ahora tenemos 40 millones de euros para ejecutar en cuatro años que están siendo todo un reto en su ejecución. Vamos más lentos de lo que quisiéramos, pero cuando se liquiden, seguiremos luchando.

¿Qué sabemos de las 'eternas' obras del sistema de abastecimiento de Morillejo?

Las obras como tal están terminadas; se están haciendo pruebas para sondear el estado del sistema, y en paralelo, se trabaja en la finalización de nuevas expropiaciones. La empresa quiere recepcionar esta obra con unas garantías ya que las líneas eléctricas pasan cerca de una zona arbolada y han tenido que ampliar las expropiaciones. Hemos agotado la vía política y estamos ya en la vía administrativa. Los trabajos han cogido fuerza.

¿Hay plazos para su finalización?

La Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT) nos dice que la obra estará terminada en este primer trimestre de 2024; en cuanto a la puesta en funcionamiento, me consta que están haciendo los sondeos y pruebas en diferentes tramos para ver como va el sistema en su conjunto. En paralelo, los Municipios Ribereños estamos trabajando para que cuando llegue ese agua, tengamos nuestros pueblos listos para recepcionarla. El objetivo es poder abastecernos en cantidad y calidad. En cualquier caso, hay algunos municipios que se abastecen de los embalses, pero la mayoría tienen sus propios manantiales. Nosotros queremos el agua para desarrollarnos económicamente, que es para lo que la quieren en Murcia y Levante. No vayamos a hacerle el juego.

¿No parece que la creación de regadíos figure entre las prioridades de esta comarca?

Es verdad. Es algo que nos dicen muchas veces. Tiene que haber una demanda y se tienen que autorizar. Nosotros queremos el agua para desarrollarnos de manera distinta, en otra dirección. Con el agua no solo se puede cultivar sino que se pueden hacer otras muchas cosas como negocios ligados a la hostelería, al deporte acuático o al turismo...Es lo que hemos elegido de manera libre.

¿Tenemos datos del agua trasvasada desde los inicios hasta hoy?

Cuando más se han recortado los trasvases ha sido con este último gobierno, pasando de 38 hectómetros cúbicos a 27. Se han dejado de derivara un centenar de hectómetros. Nuestra demanda es que haya una lámina estable de entre 1000 y 1200 hectómetros cúbicos en Entrepeñas y Buendía, es decir, que estén a un 40 o un 50%. Esto nos permitiría estabilidad y seguridad.

¿Se volverá algún día a la foto fija del Mar de Castilla?

La burbuja se pinchó cuando empezaron los trasvases. Eso nos arruinó; la riqueza que había en los ribereños marchó a otra parte. Ahora, lo que queremos, no es crecer sino que al menos se mantenga la estructura económica que tenemos. No ir hacia atrás. En mi caso, en mi pueblo, me doy por satisfecho con eso. Nuestra asociación se construyó para luchar contra un trasvase que sigue vivo y ahora le toca al Gobierno de España gestionar unas nuevas reglas de explotación. Insisto, nuestro deseo es que sea valiente, ambicioso y que vuelva a dar un hachazo a ese Memorándum de Cospedal que nos está arruinando.