Objetivo: Eurocopa 2024

Jorge A. López (SPC)
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Ganando esta noche en Oslo (20,45 horas), España asegurará su presencia en el torneo continental

Objetivo: Eurocopa 2024 - Foto: Frederik Ringnes

Comenzó España la fase de clasificación para la Eurocopa de 2024 envuelta en el ruido y las dudas. El mal papel en el Mundial de Qatar, la llegada de un nuevo técnico sin pedigrí y, el hecho de que el relevo en el banquillo no supusiera notables modificaciones en las citaciones (Luis de la Fuente siguió la senda de Luis Enrique y apostó por un mismo perfil y tipo de jugador), llevaron a una pequeña crisis interna que el desastroso partido en Glasgow (2-0) ante Escocia no ayudó a apaciguar. 

En aquel momento, en el mes de marzo, las dudas eran muchas en torno al equipo y la clasificación para Alemania 2024 parecía peligrar. Era un miedo quizás irreal, puesto que las dos primeras clasificadas de cada grupo tenían plaza en Alemania, el nivel de las rivales no era de elevada dificultad y, además, unos días antes del desastre en Hampden Park la Roja había dado un paso importante goleando (3-0) a Noruega, el único rival junto a los británicos capaz de desplazar a España de las posiciones de privilegio. Aquel triunfo, es cierto, se produjo con menos brillo de lo que reflejaba el marcador, pero los cimientos clasificatorios ya habían sido asentados.

El estreno, por tanto, no fue esperanzador, pero las aguas se calmaron con el paso del tiempo y, con ello, la llegada de los resultados. En junio, en medio de las dudas, Luis de la Fuente se ganó la confianza como seleccionador al llevar al equipo a ganar la Liga de las Naciones de la UEFA, el primer título oficial en 11 años. Lo hizo tras doblegar primero a Italia (2-1) en semifinales y después a Croacia (0-0 y 5-4 en penaltis) en la final del torneo celebrado en los Países Bajos.

Unas victorias que reforzaron la moral del grupo, lo que se puso de manifiesto tras el verano. En el parón internacional de septiembre, se goleó en una salida que se antojaba trampa a Georgia (1-7)  y se venció con contundencia a Chipre (6-0). Y el pasado jueves, ya en octubre, se devolvió a Escocia (2-0) el resultado de la ida. Un marcador que dejó al combinado nacional a un paso pequeño de certificar un nuevo acceso a una fase final, cita a la que no falta desde que quedara fuera hace más de tres décadas de la edición de 1992, disputada en Suecia.

 Desde aquel año España, con mejor o peor resultado, no ha fallado a ninguna gran cita internacional, algo que no pueden decir, por ejemplo, Italia, Alemania, Portugal, Países Bajos... Sea Mundial (en este caso acude a todos desde que faltara en 1974) o Eurocopa, La Roja ha estado en liza. Y no será menos el próximo junio si hoy España (20,45 horas/La 1) supera a Noruega en el Ullevaal Stadion de Oslo. 

Una victoria sellaría el billete y convertiría el previsto parón de noviembre (donde deberá medirse a Georgia en el José Zorrilla de Valladolid y a Chipre en el país insular) en un mero trámite en el que poder seguir evolucionando el bloque.

No será fácil porque enfrente está un hueso duro de roer que se aferra a sus opciones, que tiene como referencia ofensiva al mejor goleador del planeta (Erling Haaland) y que lo rodea en su columna vertebral de jugadores talentosos como el central del Brentford Ajer, el mediocentro del Burnley Berge, el exmediapunta del Real Madrid Odegaard (ahora en el Arsenal) o el punta del Villarreal Sorloth. Todos ellos, además, con una larga trayectoria por delante (entre 23 y 27 años).

Los escandinavos, sin embargo, tienen muy complicado apartar a España de la Euro porque en el camino, además del duro 3-0 encajado en La Rosaleda, se dejaron dos puntos en Tiflis que le obligan a ganar todo y esperar que España ceda no solo en la capital noruega sino también ante los georgianos o en Nicosia, lo cual se antoja altamente improbable.

El pasaporte a Alemania 2024, por tanto, está próximo a imprimirse, pero el cuadro nacional quiere hacerlo cuanto antes, quiere hacerlo de manera brillante y quiere llegar a la última ventana oficial previa a la cita con el reto de ser campeona de grupo y, por tanto, cabeza de serie.

Para ello deberá hacer frente a las múltiples ausencias que le han ido asolando estas semanas de jugadores llamados a ser clave: Balde y Nico Williams el jueves; Dani Olmo y Asensio en Georgia; Lamine Yamal entre medias... aunque lo hará con la garantía del elevado rendimiento que le han ofrecido hombres como Ferrán, Rodrigo, Unai Simón o, principalmente, un superlativo Álvaro Morata.