El 1% de participantes en programas de recolocación es de CLM

S.L.H.
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Estos programas son obligatorios para las empresas que presentan un ERE que afecta a más de 50 trabajadores y el tejido empresarial de la región es mayoritariamente pymes

Por sexo, los hombres participaron en mayor medidas en los programas de recolocación (57%). - Foto: Rueda Villaverde

Los últimos años hemos sido testigos de grandes reestructuraciones en sectores clave de la economía española, con especial foco en la banca y en las grandes empresas tecnológicas. El pasado año fue, no obstante, un punto de inflexión de esta tendencia y se aprobaron menos Expedientes de Regulación de Empleo (ERE) masivos.

Por contra, las empresas se muestran más comprometidas con sus plantillas, trabajando con mayor cuidado los procesos de desvinculación laboral de sus empleados y ofreciendo programas de recolocación a las personas que se ven obligadas a dejar la compañía.

Los procesos de recolocación son procesos de acompañamiento para quienes, por diversas circunstancias, se ven obligados a desvincularse de las empresas. El objetivo principal de estos planes es acompañar y guiar a los profesionales en su nueva etapa, definir sus objetivos, potenciar la mejora de su empleabilidad y generar así nuevas oportunidades laborales que encajen con sus expectativas en el menor tiempo posible. 

Desde la aprobación de la normativa que obliga a las empresas que presentan Expedientes de Regulación de Empleo que afectan a más de 50 trabajadores, los programas de recolocación han ido ganando peso y se están convirtiendo en una parte esencial de las propuestas de valor de aquellas compañías que se los ofrecen proactivamente a los empleados que se desvinculan de las mismas.

Según el informe XVIII Informe LHH sobre Outplacement, los planes de recolocación reducen visiblemente el tiempo medio para conseguir de nuevo un empleo.

En 2023, el 69 por ciento de las personas participantes en un programa de recolocación consiguió trabajo en menos de seis meses y el 28 por ciento lo hizo entre el séptimo y el duodécimo mes, lo que implica que un 97 por ciento de los participantes en búsqueda activa encontró un nuevo empleo en un plazo inferior a un año, porcentaje que, además, crece en dos puntos porcentuales respecto al año anterior. 

El pasado año, la mayor concentración de participantes en estos programas se dio, por segundo año consecutivo, en la Comunidad de Madrid, con un 34 por ciento de ellos. Tras ella, muy cerca está Cataluña, con el 33 por ciento. Castilla-La Mancha, sin embargo, se sitúa a la cola junto a Aragón, Asturias, Galicia, Murcia y Navarra, aglutinando cada una un 1 por ciento  de los participantes. La explicación puede estar en que en estas comunidades el tejido empresarial está conformado, casi en su totalidad, por pequeñas y medianas empresas.

El 9 por ciento de los participantes procedía de la Comunidad Valenciana, que se coloca este año como la tercera región, tras superar a Andalucía que reunió al 8% de los participantes de toda España. El 4% procedía de Canarias. Por detrás, aparecen otras autonomías como Castilla y León y País Vasco, con una aportación del 3% y el 2%, respectivamente. 

Otras comunidades que no tuvieron presencia este pasado año en programas de recolocación fueron Baleares, Cantabria, Extremadura o La Rioja. 

 

Perfil de los participantes.  El 54% de las personas que comenzaron su programa de transición de carreras en 2023 provenían de Expedientes de Regulación de Empleo (ERE), frente al 81% de un año anterior. 

Por sexo, los hombres participaron en mayor medida en los programas (57%), frente al porcentaje de mujeres (43%) cuando en 2022 la proporción estaba igualada.

Entre quienes encontraron un nuevo proyecto profesional, el 13% inició su actividad por cuenta propia y el 87% lo hizo por cuenta ajena. De estos últimos, un 80% logró un contrato de larga duración o indefinido y el 66 por ciento mejoró o mantuvo su salario. 

Por edad, las personas menores de 30 años participantes en estos programas suponen un 14% del total, dos puntos porcentuales más que en 2022. El grupo mayoritario corresponde a los mayores de 50 años, aunque baja respecto a 2022 (33% en 2023 frente al 48% de un año anterior).

El XVIII Informe LHH sobre Outplacement revela también que un 28 por ciento de las personas procedía de la banca (frente al 55% de un año atrás). Junto a este sector se sitúa la fabricación industrial, donde más se recolocaron el 16 por ciento de las personas.