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Los hidrantes de Yebes se encuentran en perfecto estado

Redacción
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Las mediciones efectuadas por la empresa encargada del mantenimiento de esta red han confirmado que la carga de presión está muy por encima del nivel establecido por la normativa

Los hidrantes de Yebes se encuentran en perfecto estado - Foto: Ayuntamiento de Yebes

Una carga estática entre tres y 4 kilogramos por centímetro cuadrado cuando la normativa exige que el mínimo sea de 1 kg/cm2, que es la presión que se requiere para el llenado de las cisternas de los camiones autobomba de bomberos. Son los datos que ha arrojado la medición de la red exterior de hidrantes del casco urbano de Yebes que hace dos semanas ha realizado la empresa encargada del mantenimiento y conservación del ciclo integral del agua en el municipio de Yebes y que forma parte del sistema de protección contra incendios para el exterior de los edificios. De esta comprobación se desprende que los hidrantes y bocas de riego utilizados en el desgraciado incendio que tuvo lugar la pasada Nochebuena en una vivienda de la calle Río Sorbe del casco urbano de Yebes se encontraban en perfecto estado. Esta verificación desmonta los argumentos utilizados por la Asociación de Vecinos de Yebes y que secundaron los grupos políticos de Ciudadanos, Partido Popular y Podemos, que semanas atrás denunciaron en un comunicado que algunas bocas de riego no se encontraban operativas en el momento del siniestro.

Ni el alcalde Miguel Cócera ni Vidal Gaitán, concejal de Urbanismo, que se personaron en el lugar de los hechos en torno a las 23:30 h del día de autos, apenas veinte minutos después de recibir la llamada de 112 Castilla-La Mancha, tal y como consta en el expediente instruido al respecto, fueron requeridos por el jefe de la dotación del Consorcio Provincial de Bomberos de Guadalajara que se desplazó a Yebes para sofocar el incendio. "En ningún momento el responsable de este contingente hizo referencia a esas supuestas deficiencias que han denunciado los vecinos y grupos de la oposición, lo que hubiera sido lo más lógico si en verdad se hubiesen detectado esas deficiencias para proceder a corregirlas", indica Cócera. De hecho, el informe remitido por la dirección técnica del Consorcio para el Servicio de Prevención y Extinción de Incendios de Guadalajara al Ayuntamiento de Yebes a requerimiento de este en referencia al incendio urbano ocurrido el 24 de diciembre, no refleja ninguna anomalía ni incidencia sobre el estado de los hidrantes utilizados para cargar las cisternas.

Al respecto, el alcalde de Yebes indica que los hidrantes que están conectados a la red de abastecimiento de agua y cuya función es suministrar el caudal necesario para llenar los vehículos autobombas, se revisan dos veces al año por parte de la empresa responsable. "El último registro se realizó en la última semana del mes de agosto y se verificó que estaban aptos para su uso", asevera Vidal Gaitán, concejal de Urbanismo. El Ayuntamiento de Yebes no comparte el modo de proceder de la Asociación de Vecinos y, sobre todo, de los grupos políticos con representación en la Corporación municipal, que optaron por recurrir a los medios de comunicación en lugar de contrastar previamente la legitimidad de sus acusaciones. "Hubiera bastado una simple consulta para corroborar que sus críticas eran infundadas, lo que habría evitado la alarma social innecesaria que ha provocado su discurso", opina el alcalde de Yebes. La red de hidrantes de Yebes y Valdeluz está perfectamente señalizada y garantiza el caudal y presión de agua mínimos que, de acuerdo con la normativa que rige este tipo de instalación, es de un kilogramo por centímetro cúbico durante un mínimo de dos horas.

En cuanto a las acusaciones realizadas por la Asociación de Vecinos de que solo se abonó una noche de hotel a las familias afectadas por el incendio, literalmente es una falsedad. El Ayuntamiento de Yebes ofreció a los integrantes de las cuatro familias que habitaban las viviendas colindantes a la siniestrada la posibilidad de pernoctar esa misma noche y todo el fin de semana en un hotel de Guadalajara. "Una de las familias abandonó el lunes el establecimiento hotelero y otras prefirieron regresar a sus hogares una vez que no había riesgo por inhalación de humo", argumenta Cócera.