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El sector ganadero defiende la calidad de su carne

Beatriz Palancar Ruiz
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Estos productores señalan que la única manera de abastecer la demanda de consumo de carne que hay en España, sin subir los precios, es con un modelo de ganadería intensiva

La mayoría de ganaderos de la provincia, crían en extensivo y después cambian a intensivo para el proceso de engorde al animal. - Foto: Javier Pozo

Al hilo de la polémica suscitada por las declaraciones del ministro de Consumo, Alberto Garzón, sobre el modelo ganadero español, nos fijamos en la estructura que tiene la ganadería intensiva, extensiva y mixta en esta provincia. 

De un lado, los ganaderos y la Asociación Provincial de Agricultores y Ganaderos (APAG) de Guadalajara defienden el modelo de producción instalado actualmente que, fundamentalmente es intensivo, ya que aseguran tiene una excelente calidad por los controles a los que se someten las instalaciones y todo el proceso de producción, al tiempo que consideran que es la única posibilidad de abastecer la demanda del mercado y garantizar que haya un precio asequible de los productos cárnicos.

«La gente come carne todos los días. El problema de la ganadería extensiva es que, por si sola, nunca podría abastecer a los mercados. Por eso, entra la ganadería intensiva. España es una potencia. Volver a la ganadería extensiva para la producción de carne sería retroceder como 70 o 100 años. Comer carne era un privilegio reservado para gente con poder económico. Creo que la ganadería intensiva es imprescindible para el consumidor y para que haya unos precios baratos. », señala con rotundidad el presidente de APAG, Juan José Laso.

Los ganaderos aseguran que la ganadería extensiva tiene muchos problemas para subsistir por falta de pastores dispuestos a trabajar.Los ganaderos aseguran que la ganadería extensiva tiene muchos problemas para subsistir por falta de pastores dispuestos a trabajar. - Foto: Javier PozoDesde APAG, explican cuál es la realidad ganadera de la provincia, con una mayoría de explotaciones de extensivo en vacuno y ovino durante la mayor parte del año. «Se produce la cría en extensivo pero luego tienen que pasar por la ganadería intensiva para que cojan kilos y buenas condiciones antes de matarlos. Así que la ganadería extensiva también depende de la intensiva. Un ternero no sale de la Sierra de Guadalajara sin haber pasado por un cebadero. En esta provincia, carne de extensivo que podemos consumir es cordero y cabrito lechal, así como los jamones de bellota, porque no ha pasado por cebadero. Y paramos de contar. No tenemos más.», aclara Laso.

En lo que respecta a las aves, existe una potente industria productora de huevos que es intensiva, al igual que lo son las granjas dedicadas a la cría de pollos y de pavos. «Creo que demonizar la ganadería intensiva es un error que creo que se hace por ignorancia. Desde APAG defendemos nuestra ganadería intensiva. A mí, no me gusta hablar de macrogranjas. Es un término despectivo, populista además, que son demagogos y que les importa muy poquito el importe de la carne en la cesta de la compra», considera Juan José Laso, quien también recuerda que «todos agricultores de la provincia producimos cereal y un gran porcentaje se utiliza en ganadería intensiva. Y tenemos nuestras empresas cárnicas que crean mucho negocio en su zona. Si la ganadería intensiva no existiera, estas empresas tampoco».

Sobre el tema de la contaminación, el presidente de APAG defiende que «tenemos una legislación única en el mundo. Somos el único país donde se exige una distancia mínima al centro urbano». De hecho, esta distancia se amplió en el verano de 2018, pasando de mil metros de distancia desde la explotación al centro urbano, duplicándose. «Hay que intentar hacerlas sostenibles y mejorar la posible contaminación, pero no deja de ser una empresa como otra cualquiera y cualquier actividad humana puede ser una agresión contra el medio ambiente. Una carretera, un pueblo, una fábrica de ropa. Los ganaderos han hecho un esfuerzo muy importante, hay normas medioambientales muy estrictas y creo que las granjas industriales son capaces de aprobarlas más fácilmente que un ganadero pequeño que tiene que hacer una inversión más grande», dice Laso.

Los ecologistas señalan que la ganadería intensiva de la provincia se concentra en el sector avícola.Los ecologistas señalan que la ganadería intensiva de la provincia se concentra en el sector avícola. - Foto: Javier PozoAsí lo corrobora Ángel Ruiz, que ha traspasado a sus hijos sus explotaciones de intensivo en Valdelcubo, con 485 ovejas y 522 cerdos: «Tenemos muchas revisiones y cumplimos con toda la normativa. No puede haber ningún ganadero que no cumpla porque le cierran su explotación».

De igual manera, José Antonio Vázquez, que desarrolla un modelo mixto en su granja ovina de Chiloeches, con unas 300 madres, pone en valor que «para que los ganaderos puedan vivir de extensivo, cada día, se complica más la cosa. Nadie quiere trabajar con animales. Creo que es un polémica artificial porque si el animal está bien cuidado. Procuro cuidar a los animales lo mejor posible porque me van a producir más».  

alegaciones. Posicionados en el otro lado de la balanza, están los ecologistas. Para ellos, las explotaciones ganaderas de más de 500 cabezas son macrogranjas industriales cuya actividad contamina tanto los acuíferos como el aire. Por este motivo, presentan alegaciones cuando conocen un proyecto.

«No tenemos muchas macrogranjas de porcino. Sobre todo, en la Sierra Norte, Alto Tajo y en la Alcarria. Creo que no llegaban a las 20.000 cabezas en total. En el tema avícola, sí tenemos bastantes macrogranjas avícolas en la zona de la Campiña y la Alcarria. Creo recordar que estábamos en el orden de más de dos millones de gallinas y de pollos en la provincia», estima el portavoz de Ecologistas en Acción en la provincia de Guadalajara, Alberto Mayor.

Esta organización forma parte de la plataforma regional Stop Macrogranjas. «Nos parece que la moratoria llega tarde, se lleva pidiendo años, y es una medida que tiene que conllevar paralizar los proyectos que ahora mismo están en periodo de información o de estudio», exige Alberto Mayor.

moratoria. Las Cortes de Castilla-La Mancha han aprobado recientemente la Ley de Medidas Administrativas y Tributarias, que incluye la moratoria para la instalar hasta el 31 de diciembre de 2024 en la CCAA granjas de porcino con más de 2.000 animales. Además, también se prohibe la ampliación por encima de esa cifra de las granjas ya existentes.

Precisamente, esta semana, a preguntas de los medios, Escudero ha indicado que hay unas 47 solicitudes de macrogranjas que se han registrado, que datan de antes de la entrada en vigor del a moratoria; así como ocho autorizaciones ambientales integradas, que son aquellas que hay que emitir para instalaciones por encima de las 2.000 cabezas, que son de 2017 y que no se han puesto en funcionamiento.

Sobre las excepciones a la moratoria basadas en mejoras técnicas, el consejero ha indicado que hay «distintas» mejoras y que se basan en el tratamiento de residuos que generan las granjas porcinas, es decir, el purín.

Por su parte, el presidente de APAG estima que «es un ataque gratuito a la ganadería que no está correspondido y censuro esa nueva ley. En la provincia, a lo largo de la historia se han hundido muchos proyectos. El medio rural está necesitado de empresas y de puestos de trabajo. Esas granjas crean negocio, riqueza y empleos en el medio rural», concluye Juan José Laso.

Mociones de Unidas Podemos y Partido Popular

Esta semana, el Grupo Municipal de Unidas Podemos en el Ayuntamiento de Guadalajara ha anunciado que presentará al próximo Pleno una moción para su debate en la que solicitarán el apoyo del resto de grupos para rechazar la instalación de macrogranjas dentro del término municipal de Guadalajara capital. Además, desde UP aseguran que la moción también pretende que se ponga a debate y posterior aprobación la creación de una ordenanza que regule los vertidos de origen animal y ganadero, ya que lo único que regula estos vertidos en el municipio de Guadalajara data de 1992 y no lo contempla.

Por su parte, el Grupo Popular en el Ayuntamiento de Guadalajara ha presentado una moción para el pleno de este mes de enero con la que pretende que los grupos políticos voten a favor de exigir al presidente del Gobierno Pedro Sánchez «la rectificación inmediata de las declaraciones realizadas por el ministro de Consumo», Alberto Garzón.