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¿Qué es una macrogranja?

Ramiro Fuente (EFE)
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Las polémicas declaraciones del ministro de Consumo sobre las instalaciones intensivas ganaderas han suscitado dudas en la sociedad española sobre este tipo de industrias, el bienestar de los animales o la calidad de la carne

En España, según datos del Ministerio de Transición Ecológica, hay más de 2.400 granjas con más de 2.000 plazas para cerdos de engorde de 30 kilos. - Foto: TOMAS MUNITA

La polémica está servida desde que el ministro de Consumo, Alberto Garzón, declarase en el periódico británico The Guardian el pasado 26 de diciembre que la carne española procedente de macrogranjas es «una carne de peor calidad» con «prácticas de maltrato animal» y «con un impacto ecológico descomunal».

Unas afirmaciones que han sentado muy mal en el sector cárnico de este país y que tanto ganaderos, productores como distribuidores y consumidores, además de partidos han calificado de falsas, al tiempo que tachaban al político de Podemos de desconocer la realidad del sector primario español.  

Pero, ¿qué es una explotación ganadera intensiva? y ¿qué hay detrás de estas instalaciones?

Más de 10.000 cabezas

El término macrogranja no figura en ninguna normativa ni posee definición oficial, pero es empleado por los ecologistas para describir instalaciones de ganadería industrial o intensiva donde se cría a gran número de animales estabulados y alimentados por piensos para obtener la máxima producción de carne, leche o huevos al más bajo coste y en el menor tiempo posible.

Además, en España no hay datos oficiales globales que permitan conocer el número de explotaciones ganaderas que albergan desde centenares a miles de animales.

Así, el ministro de Consumo utiliza como ejemplo granjas con 4.000, 5.000 o 10.000 cabezas de ganado, pero en el sector bovino solo destaca con un número de cinco cifras el proyecto para la explotación de 23.520 vacas lecheras en el municipio soriano de Noviercas.

El Ministerio de Agricultura contabiliza 115 explotaciones con más de 626 vacas lecheras y, entre las destinadas a la cría de terneros, 3.730 con más de 100 nodrizas, pero no hay datos específicos sobre las granjas bovinas de mayor dimensión, porque están exentas de informar sobre sus emisiones.

Sí están obligadas a ello en cambio las explotaciones activas del sector porcino y avícola. De este modo, el inventario del Ministerio para la Transición Ecológica revela que hay más de 2.400 granjas con más de 2.000 plazas para cerdos de engorde de 30 kilos y 550 con más de 40.000 plazas para aves de corral.

Impacto ambiental

España es el país de la UE donde los ciudadanos tienen más carne a su disposición, con 98,79 kilos al año por habitante, según los últimos datos de la FAO.

Y, al menos en el sector porcino, durante los últimos 13 años se ha registrado en España un importante descenso del número de granjas pequeñas, al mismo tiempo que aumentaba la cantidad de grandes explotaciones ganaderas.

Con datos de Agricultura, el número de explotaciones porcinas reducidas cayó un 30% durante la última década, mientras el de las más grandes crecía un 3%.

¿Y cuál es su impacto en el medio ambiente? El sector agroganadero fue en 2020 el tercero con más peso en la emisión de gases de efecto invernadero en España, con un 14,1% del total, por detrás del 27,7% correspondiente al transporte y el 21,4% de la industria.

Para controlar el impacto ambiental de la ganadería, España utiliza un Registro Estatal donde figuran las más de 3.700 explotaciones de gran tamaño que informan de sus emisiones, pero que incluye solo a granjas de cerdos y aves de corral, porque las de ganado vacuno no están aún obligadas a facilitar esa información.

Emisiones

La Comisión Europea anunció el pasado diciembre que llevará a España ante el Tribunal de Justicia de la UE por no haber adoptado medidas para combatir la contaminación por nitratos, después de advertir desde 2018 que este país incumplía la Directiva de 1991 sobre la materia.

Esta Directiva, de 1991, obliga a los Estados a adoptar medidas para evitar que los nitratos de fuentes agrícolas contaminen las aguas, así como a establecer programas de acción que prevengan este tipo de contaminación.

España supera asimismo el techo fijado para las emisiones de amoniaco (NH3), un contaminante atmosférico generado en un 96% por las actividades agrícolas y ganaderas y que, según advierte la Comisión Europea, daña la salud humana y el medio ambiente porque contribuye «al proceso de acidificación del suelo, la eutrofización de las aguas y la contaminación por ozono troposférico».

El ministerio confirma que el aumento de estas emisiones registrado desde 2013 está vinculado al «incremento de la cabaña ganadera» y al uso de fertilizantes.

Maltrato

El Consejo General de Colegios Veterinarios es claro sobre el asunto del maltrato y concluye que la ganadería industrial cumple las normativas europeas y nacionales de bienestar animal, tanto en la granja como en el transporte y el matadero, aunque organizaciones ecologistas denuncian que fomenta el hacinamiento y la cosificación de los animales y ampara tratos crueles.

La gestión de explotaciones porcinas intensivas con requisitos de bienestar animal está regulada en un real decreto de 2020 que limita además el número máximo de cabezas a 750 madres y 4.000 plazas de cebo.

Para las explotaciones bovinas, el Gobierno ultima también un decreto que fijará condiciones de alojamiento y alimentación para evitar el maltrato y limitará la capacidad de las nuevas granjas -no de las ya existentes- a 725 vacas de ordeño o 1.400 terneros de cebo.

Calidad

Respecto a otro de los polémicos comentarios que realizó el ministro Garzón y que posteriormente volvió a ratificarse, relativo a la mala calidad de la carne procedente de estas industrias, la Administración apunta que esta carne, al igual que todas ellas, es sometida a rigurosos controles, aunque no existen sistemas que permitan compararla de forma objetiva con la de la ganadería extensiva.

Los veterinarios recuerdan además que cumple rigurosos controles sanitarios durante toda la cadena de producción y distribución. Y el comisario europeo de Agricultura, Janusz Wojciechowski, subraya que no es de menor calidad que la del resto de la UE.