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«Las botargas se merecen ser Patrimonio Cultural Inmaterial»

Inmaculada López Martínez
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La portavoz de la Asociación La Tradición Oral explica los detalles del proyecto 'La Ruta de las Botargas' que este colectivo está desarrollando en colaboración con la Diputación Provincial de Guadalajara

«Las botargas se merecen ser Patrimonio Cultural Inmaterial» - Foto: Javier Pozo

Isabel Nolasco (Guadalajara, 1977) es una persona completamente enamorada y entregada a la cultura tradicional de la provincia. Aparte de formar parte del grupo de folk Las Colmenas y del colectivo Mascarones –gran impulsor del Carnaval de la capital–, es miembro de la Asociación Músico-Cultural La Tradición Oral, que se encuentra trabajando junto con la Diputación Provincial en la creación de la denominada Ruta de las Botargas. 

¿Cuándo y con qué fines surge la Asociación La Tradición Oral?

Surgió hace más de una década con la intención de dar a conocer la música y la cultura tradicional de la provincia, sobre todo, en un momento muy concreto en el que parecía que estábamos viendo que incluso había algunas manifestaciones estaban a punto de desaparecer. Nos parecía interesante recuperar ciertos temas relacionados con este ámbito.

Gracias a un convenio de colaboración con la Diputación, están participando en el diseño y creación de La Ruta de las Botargas, que fue presentada en Fitur el pasado mayo. ¿Qué abarca este proyecto?

La Ruta de las Botargas es un trabajo institucional que engloba a la Diputación de Guadalajara y a la Asociación La Tradición Oral. Nos hemos unido para hacer realidad esta iniciativa que pretende dar a conocer los pueblos de la provincia de la mano de uno de los elementos más interesantes que tenemos a lo largo de nuestra historia que son las botargas. Este proyecto está divido en cuatro partes muy bien diferenciadas. Una de ellas nos explica cuándo pueden verse las botargas, que fundamentalmente abarca el periodo de las fiestas de invierno, y lo hace a través de un calendario donde pueden situarse en el tiempo todas y cada una de las botargas que tenemos en activo en la provincia. En segundo lugar, explicamos dónde pueden verse las botargas, se hace por medio de un mapa que nos va llevando por 40 rincones con mucho encanto repartidos por las cuatro comarcas de la provincia. Hay una tercera parte que está destinada a explicar quiénes están detrás de estas manifestaciones, quiénes mantienen viva esta tradición en cada uno de sus lugares de origen y esto se hace a través de una serie de documentales contados por los propios protagonistas. Por último, se realizarán diferentes actividades para dar a conocer más a fondo lo que es el elemento en sí de la botarga, que entendemos que perfectamente podría considerarse un patrimonio cultural inmaterial. De hecho, está considerado Fiesta de Interés Turístico Provincial desde hace casi 40 años. En este apartado, se incluye una labor educativa orientada a los centros escolares, hay también ponencias para congresos, exposiciones, jornadas, etc. 

¿Cuándo estará listo este proyecto?

La ruta arrancará el 21 diciembre de 2021, es decir, lo que estamos haciendo ahora mismo es una labor previa de promoción y de preparación de contenidos.

¿No se le estaba dando a esta tradición la importancia que merece?

Efectivamente, pero no es sólo una opinión nuestra sino que es algo generalizado. De hecho, hubo una temporada en que las botargas dejaron de salir, sobre todo, por el éxodo rural de los años 60, una época que hizo mucho daño a la cultural popular en general y lo cierto es que estuvieron a punto de desaparecer. Pero volvió la actividad asociativa a los pueblos, muy importante para este tipo de manifestaciones, y de diez años a esta parte, las botargas han experimentado un auge brutal, están de moda y nosotros estamos encantadísimos de apoyar esta labor porque, efectivamente, necesitan un mayor conocimiento y promoción. En otros lugares de España, manifestaciones muy similares ya se han alcanzado declaraciones de Bien de Interés Cultural o de Patrimonio Cultural Inmaterial, es decir, ya se les está dando la importancia que realmente necesitan. Y eso que en Guadalajara tenemos la gran suerte de contar con una base documental en la que poder apoyarnos, tenemos a Sinforiano García Sanz, a José Ramón López de los Mozos y a José Antonio Alonso por citar a tres estudiosos de los cuales hemos bebido directamente y, por supuesto, las propias fuentes que siempre son lo más importante.

¿Se plantean entonces lograr algún otro tipo de declaración para las botargas de Guadalajara?

Sí, un objetivo claro es conseguir que sean declaradas Patrimonio Cultural Inmaterial. Lo merecen. Si nos vamos a la declaración de 2003 de la Unesco, con ese Plan Internacional de Salvaguarda del Patrimonio Cultural Inmaterial, observamos claramente que las botargas están englobadas en este concepto. Están asociadas a un grupo, como puede ser cualquier núcleo rural de la provincia; se han transmitido de generación en generación; aportan una identidad cultural... No les falta ningún elemento para conseguir esa declaración excepto un poco más de apoyo institucional. 

En estos momentos, ¿cuántas botargas hay activas en la provincia? 

Desde el trabajo que estamos haciendo con la Ruta de las Botargas, hemos contabilizado 13 en la comarca de la Alcarria, 12 en la Serranía, 11 en la Campiña y tres en el Señorío de Molina. Contamos con una enorme variedad y riqueza. Hay botargas que se han recuperado en los últimos años (Riba de Saelices, Ribarredonda, Anquela del Ducado, Luzaga, etc.), lo cual celebramos con muchísimo orgullo y cariño. Y hay más pueblos a los que estamos animando a hacerlo porque existen unas bases documentales donde figura que hubo botargas hace tiempo y que, actualmente, no tienen. Hasta nosotros se puede acercar quien quiera para solicitar información, asesoramiento y colaboración para ello.

¿Qué otras actividades realizan desde La Tradición Oral? 

Tenemos dos grandes pilares sobre los que asentamos nuestra actividad. Primero está la propia Ruta de las Botargas y, después, una Aula de Cultura Tradicional desde donde impartimos talleres didácticos a centros escolares de la provincia sobre diferente temática: construcción de zambombas, instrumentos musicales tradicionales, botargas, indumentaria... Y también realizamos conciertos didácticos sobre música tradicional de Guadalajara. Cultura, música y tradición son tres hilos a través de los cuales tejemos, coordinamos y dirigimos diferentes proyectos.

 ¿Por qué es importante para un territorio preservar su tradiciones? 

Está claro que sin pasado no hay futuro. Todos tenemos que saber quiénes somos y dónde venimos para llegar algún día a sentirnos parte de algo. La identidad cultural es algo súper importante, cada día más, y en estos momentos en los que miramos a los pueblos de otra manera, algo que nos ha enseñado esta pandemia, creo que es muy importante también destacar estos elementos que forman parte de nuestra provincia, de nuestra identidad y de nuestro ADN.

También es integrante del grupo folk Las Colmenas. ¿Cómo se presenta la temporada estival tras el parón provocado por la pandemia?

Hemos estado seis meses sin conciertos, que es lo correspondiente al invierno que siempre nos mantiene un poco más aletargados en el tema musical y de actuaciones. Ese tiempo lo hemos aprovechado para meternos en el estudio. Ahora, comenzamos una gira de verano que nos va a llevar por diferentes puntos de la provincia y del resto de España. Lo cierto es que ante la situación que existe actualmente con la baja demanda de orquestas y verbenas , un formato como el nuestro (más cultural, familiar y muy controlado), se está pidiendo bastante solicitado. Con lo cual, tenemos bastante actividad. Estamos muy contentos de volver a los escenarios y de reencontrarnos con la gente. 

¿Cómo está el panorama del folk tradicional en la provincia?

Detectamos que donde vamos, a la gente le gusta, es algo que el público quiere. Pero, en general, el panorama está un poco flojo, hemos pasado épocas mucho mejores donde había multitud de grupos. Ahora los hay, pero menos. Desde aquí animamos a las personas que tocan algún instrumento o saben de este mundo, a que se anime a formar sus grupos porque en Gudalajara tenemos material de sobra y gente estupenda que toca y canta fenomenal. Además, tengo que decir que entre los grupos que estamos en activo hay muy buen ambiente. Tenemos un material humano muy interesante, pero también hace falta un poco más de apoyo institucional.

También forma parte del grupo Mascarones de Guadalajara. ¿De dónde surge su gusto por la tradición y el folclore popular?

Como suele decirse, «lo he mamado», me viene de familia. Mis padres, Félix Nolasco e Isabel Sánchez-Seco, son personas muy vinculadas a las tradiciones en Guadalajara. Cuando se recuperó la botarga de Guadalajara, en 1997, mi madre fue una de las personas que ayudó a hacer los trajes y mi padre se vistió de botarga durante muchos años. El amor por la cultura tradicional lo vivo desde niña. También he tenido la suerte de conocer a gente muy conocedora de estos temas como Javier Borobia, José Antonio Alonso, Antonio Herrera Casado, José Ramón López de los Mozos, etc. Cuando una bebe desde pequeñita de todo esto, el resultado es el que se ve (risas).