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«En Covid, estamos un poco por encima de la media regional»

Beatriz Palancar Ruiz
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El gerente del Área Integrada de Guadalajara vive un momento que reconoce como "ilusionante", después de la dura experiencia profesional y personal vivida durante la pandemia, con la próxima apertura de la ampliación del Hospital Universitario

Antonio Sanz es gerente del Área Integrada de Guadalajara, y por tanto del Hospital y Primaria, desde diciembre de 2019. - Foto: Javier Ramos / Sescam

Como gerente del Área Integrada de Guadalajara, Antonio Sanz (Madrid, 1958) enfrenta un momento ilusionante como es la apertura de la ampliación del Hospital de Guadalajara cuando este cumple 40 años. Este oriundo de Masegoso de Tajuña reconoce que mucho ha cambiado la realidad de la provincia desde 1982, con 111.000 habitantes, a los más de 265.000 de hoy. Y como no, habla de los momentos más difíciles de su carrera con la pandemia y de cómo habrá cambios con la apertura del nuevo centro al mejorar la calidad asistencial y el trato más humano a los pacientes.

Ha desempeñado su carrera profesional en Madrid pero ¿cuánto tiempo lleva en Guadalajara?

He tenido dos periodos. De 2008 a 2011 en una subdirección médica. Y luego, en 2011, me fui a mi plaza como médico asistencial de familia en Vallecas. Allí, he ejercido la mayor parte de mi carrera profesional. En 2015, me fui a Tomelloso para ser gerente hasta que me vine aquí. 

Fue subdirector médico y director de la Oficina de Calidad y Atención al Usuario, ¿desde 2011 ha cambiado mucho el centro hospitalario?

Noté cambios importantes. La cartera de servicios no tenía nada que ver. Éramos docentes pero pasamos de tener 60 residentes a 200. Somos un hospital con dos vertientes muy claras, la asistencial y la docente. 

Tomó posesión en diciembre de 2019, ¿fue duro enfrentarse a la pandemia nada más llegar?

Te encuentras que tienes que gestionar la incertidumbre. No tienes certeza de nada. Te obliga a consensuar todo, a rodearte de gente que sepa, a preguntar a todos los clínicos qué vamos a hacer para salvar vidas. Esa visión mala de la incertidumbre te crea una buena de compartir mucho. Eso te genera un conocimiento importante. A finales de abril y mayo, ya sabíamos de qué iba esto. Compartes los dramas y las tragedias. Todos los días teníamos fallecidos, algunos días, 15. Todos los días tenemos una reunión de incidencias para que todo el mundo sepa qué pasa en el Hospital. En aquella época, teníamos una o dos. Y por la mañana, me obligaba, con los directivos, a ver los nombres y los apellidos de los fallecidos. Personalizar es una obligación. Ese contacto y ese afecto fue importante. 

¿Ha sido el mayor reto profesional de su carrera en la medicina?

Sin duda, porque esto no se arreglaba estudiando. Nos pasábamos el día en el Hospital. Fíjate que sensación teníamos de ansiedad que me iba a casa y estaba peor. Me notaba mal. No sabía lo que estaba pasando. Me volvía al Hospital. Aquí, era capaz de tomar decisiones. Preguntabas a los jefes de servicio sobre lo último que habían visto o leído. En abril, pensábamos que no podíamos soportar que llegara una vacuna al año y medio. El primer mes, en el que tuvimos que asumir las residencias, fue muy duro. La gente frágil de las residencias se moría. La enfermedad era muy letal en personas por encima de 80 años. No mejoras ni leyendo ni estudiando. Seguíamos con 450 pacientes de Covid y 42 en la UVI que estaba preparada para diez pacientes y se podía suplementar con cuatro más cuando teníamos un apretón quirúrgico. Tuvimos que comprar respiradores y tomar la decisión de trasladar el servicio de obstetricia y ginecología a un centro privado. Luego tuvimos una dosis de suerte, que siempre digo que si te pilla trabajando, sueles tener más.  

Ahora hace dos años que ingresó el primer paciente por Covid de la región, ¿cómo valora la situación actual del centro hospitalario?

El Hospital de Guadalajara, a nivel Covid, estamos un poco por encima de la media de Castilla-La Mancha, pero es lógico por la influencia del Corredor. Se puede decir que estamos bien. Tan bien como que vamos a intentar hacer la desescalada definitiva dentro de poquito quitando los dobles circuitos. A final de marzo, creo que estaremos en una cuasi normalidad. Si hubiésemos tenido el Hospital nuevo con el Covid hubiese sido fantástico, pero no lo teníamos y por eso nos tuvimos que apañar con lo que teníamos aquí. Ingenio y gestionar. 

¿Hay protocolos que se han implantado con el Covid que han venido para quedarse?

Sí, tenemos que cambiar cosas. Con el Hospital nuevo va a haber cambios importantes. Por ejemplo, las unidades de parto no van a tener nada que ver, o las urgencias que estaban adaptadas al año 82 sin residentes y allí vamos a multiplicar el espacio por seis y medio, los circuitos de intervención quirúrgica porque tuvimos que cerrar el 60% al principio del Covid para hacer UCI. No se va a quedar la gestión de la miseria pero sí trabajar con más calidad y un concepto distinto.

Poco a poco, el Hospital Universitario va recuperando una cierta normalidad, ya se permite el acompañamiento a hospitalizados y consultas, pero ¿volverán las visitas los pacientes ingresados?

Es muy importante que traslademos a la población que el Hospital abierto a que todo el mundo venga a ver a todo el mundo, no puede ser. Nosotros vamos a hacer varias cosas en ese sentido. Estamos consultado a la población qué tipo de hospital abierto a visitas quiere. Te adelanto que donde se ha hecho, más del 80% de la gente piensa que las visitas tienen que ser restringidas. Los hospitalizados quieren ver a sus familia si están bien pero no les interesa ver a los vecinos o los primos. Y no te digo nada a los profesionales sanitarios que, a veces, se les impide hacer su trabajo. Pero eso hay que hacerlo para todo el mundo porque siempre hay alguien que conoce a un trabajador del Hospital. Eso no me interesa.  Eso hay que transmitirlo a la gente. Está bien que el Hospital sea un sitio abierto, es de todos, pero no es un punto de encuentro a nivel social. 

Nos encontramos en un periodo de inflexión para el Hospital con el 40 cumpleaños del centro a las puertas de su ampliación, ¿cómo definiría este momento?

Es un momento muy ilusionante y creo que hay que trasladárselo a los profesionales y a la población. El propósito es que es un centro extraordinariamente necesario. Este hospital, tiene una cartera de servicios de mucho más del doble que la que tenía en el 82. Lo necesitamos, no hay espacio. Teníamos 900 profesionales trabajando cuando abrimos el Hospital. Hoy, más de 2.500. La mayoría de los profesionales sanitarios creo que estamos ilusionados con el nuevo Hospital porque la pandemia nos ha dejado un poquito tocados en el sentido emotivo. 

¿Aunque ha sido una obra muy larga no se han diluido las ilusiones?

Cuando yo viene por primera vez por aquí en 2008, empezaba la construcción y cuando regresé, la hemos recepcionado. Quizá no sea ahora el momento para contar por qué ha tardado tanto pero habrá que hacerlo. Hubo una época de recortes extraordinaria. No sé si justificados o no, no voy a entrar a valorar aunque tengo mi opinión porque para mí, la sanidad no es un gasto, es una inversión. La sanidad pública tiene que ser efectiva y eficiente pero hay personas que piensan que es un gasto y que está justificado ahorrar. Y lo que haces es destrozar la equidad y empezar a quitar cartera de servicios.

¿Cree que la ampliación y la llegada de nuevas especialidades se va a convertir en un aliciente para la llegada de más especialistas?

Hasta ahora, hay muchos profesionales que se quieren quedar. Hay servicios muy buenos, que son punteros, de relevancia a nivel internacional. Eso, los residentes lo saben, y por eso muchos se quieren quedar porque les ofrecemos un contrato bueno por dos años. Y este año, creo que vamos a hacer lo mismo. Nos vamos a quedar con todo lo que tenemos. Hemos hecho casi 800 contratos a nivel de Primaria y Hospital. Somos 3.800 en todo el Área Integrada de Guadalajara, incluyendo la Primaria. Somos 2.500 en el hospital más todo Primaria. Creo que la gente se quiere quedar aunque no viva aquí y más con un Hospital nuevo que va a ser interesante. 

Desde el Sescam se valoraba que la cercanía de Guadalajara a Madrid había "perjudicado" al centro hospitalario porque le había impedido crecer antes, ¿cree que esta desventaja queda ya superada?

No lo sé. Mi deseo es que con el Hospital nuevo la gente no se vaya a otra comunidad. Otra cosa, es en Primaria. Nosotros tenemos una gran desventaja que se llama dispersión. Hay grandes dificultades para que los profesionales de Primaria se queden. ¿Qué es lo que quieren? No es una cuestión económica. Los médicos queremos estar juntos, tener más referencias. Un médico sufre cuando tiene que ir solo a un pueblo a ver pacientes. Sufres menos cuando estás acompañado por otros médicos porque puedes contrastar. Habrá que cambiar el modelo. 

La pandemia ha demostrado que es fundamental la colaboración entre Hospital y Atención Primaria, ¿quedan cosas por mejorar?

Se ha demostrado que es vital, sobre todo en la última etapa. Lo de desplazar a los profesionales sanitarios muchos kilómetros hay que darle una vuelta. Tendremos que marcarnos un objetivo con las nuevas tecnologías. Se ha demostrado que la telemedicina es magnífica y si ponemos terminales en cada pueblo, sería estupendo. Tenemos que trasladar al paciente cuando lo necesite y trabajar en promoción de la salud para que la gente no enferme. Quizá tengamos una asignatura pendiente con la promoción de la salud y la prevención de enfermedades. Tenemos que tender a enfermar menos y acabar con la tendencia a la polimedicación que es un grave problema. La Primaria debe encargarse de ello. 

Existe una vocación docente para el Hospital de Guadalajara, ¿se ampliará la relación con la Universidad de Alcalá de Henares?

No hay duda. Cada año, acreditamos más tutores. Nos interesa mucho. Van a venir más estudiantes de posgrado en Primaria y para los estudiantes de pregrado vamos a tener mucho más espacio de Medicina, Enfermería y grupos de formación profesional. Cada mes, firmo una o dos cooperaciones con institutos y empresas. Si frenamos eso, sería por falta de espacio. En los últimos dos años y medio, hemos incorporado a siete unidades docentes. 

Imagino que habrán organizado un periodo de convivencia entre ambas sedes durante el periodo del traslado, ¿cuándo estará en funcionamiento a pleno rendimiento la obra nueva?

Tenemos un cronograma bastante razonable pero todo está sometido a cómo van viniendo las cosas porque estamos en plena ebullición de recibir equipamiento de aparataje y tenemos la dependencia de informática, pero creo que lo vamos a cumplir en un tiempo razonable porque casi todo se ha consensuado con expertos y profesionales. Ocurrencias, cero. No se va a dilatar mucho en el tiempo. Creo que es posible. 

En su toma de posesión, destacó que quería trabajar en un plan funcional para la reforma de la parte antigua del centro hospitalario, ¿está ya diseñado?

Ya está diseñado porque también está muy consensuado con cada servicio lo que quiere, lo que podemos hacer y lo plausible. Casi todo el mundo va a tener mucho más. Vamos a ser más grandes y hay que repartir el espacio. 

¿Cómo se repartirán las especialidades en las sedes hospitalarias?

Lo que se va a ir a la parte nueva va a estar dividido entre plantas y ya está decidido. Irá todo el grupo quirúrgico, urgencias, críticos, unidades de día geriátricas, oncohematológicas, psiquiátricas y diálisis, así como los servicios médicos clínicos. Mientras que los servicios transversales unos se van allí y otros se quedan. Todo lo crítico y urgente se va al nuevo edificio y lo médico se queda en el actual.

¿Quiere trasladar un mensaje a la ciudadanía para ilusionarles con esta ampliación del Hospital?

Gracias por la paciencia que han tenido que, a veces, es bueno y compensa. A fecha de hoy, creo que va a compensar. Vamos a tener un hospital con todos los servicios que puede tener cualquier gran hospital de Madrid. Eso me congratula muchísimo y creo que va a ser bueno para los ciudadanos. Que la misma ilusión que tenemos nosotros, la he vuelto a reincorporar después del Covid, que la tengan los ciudadanos. Ya lo verán. No va a ser solo duplicar el espacio, va ser un cambio en el modo organizativo. Es vital que hagamos cambios en el terreno de la humanización. No es solo una estrategia. Está regulado por ley. Tenemos una oportunidad y lo tenemos fácil para ponerlo en marcha.