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El combustible del futuro

Roberto Cubero (EFE)
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Expertos, empresas energéticas nacionales y Gobierno reman al unísono para convertir a España en el paraíso del hidrógeno verde, un nuevo carburante que puede revolucionar el mercado internacional en las próximas décadas

El combustible del futuro

Acuerdo unánime a favor de un nuevo sistema energético. Expertos, Gobierno y grandes empresas españolas como Repsol, Endesa o Iberdrola apuestan decididamente por un revolucionario combustible: el hidrógeno verde. Un carburante que puede revolucionar el mix energético y convertir al país en uno de los grandes exportadores de este elemento. Pero, ¿por qué ahora? Diez sencillas claves explican qué es esta inagotable fuente de futuro.

1- Combustible

El hidrógeno no existe en la naturaleza. Para usarlo como combustible hay que fabricarlo por electrolisis, que requiere electricidad, y separar así el hidrógeno del oxígeno. Esta tecnología se usa desde hace décadas, pero aún es cara y poco eficaz.

2- ¿Verde?

El hidrógeno lleva el apellido del origen de la electricidad que se usa para fabricarlo: azul o gris (de gas natural) y hasta negro (de carbón). Todos estos producen CO2 al generarlo. Verde es el que utiliza como origen de la electricidad las energías renovables, como la solar o la eólica.

3- ¿Por qué ahora sí?

Obliga la descarbonización. Si se quiere cumplir el objetivo de emisiones cero de CO2 para 2050, usar hidrógeno como combustible puede descarbonizar sectores que son muy complicados de electrificar, como los aviones o los barcos, además de las industrias química y siderúrgica.

4- Competitividad 

La tecnología de Europa lleva perdidas unas cuantas batallas tecnológicas, pero el hidrogeno verde es todavía tan incipiente que se puede ganar esta carrera por fabricar electrolizadores.

China va a poner en marcha uno de 150 megawatios este mes, alimentado por eólica, mientras que en España prevé inaugurar uno de 100 megawatios en un horizonte de tres años. La clave va ser la investigación para ver quién en la próxima década le saca más densidad de energía a una molécula de hidrógeno.

5- Almacenamiento 

Al fabricar hidrógeno verde sale vapor de agua y cero emisiones de CO2. Además, el suministro es seguro, porque el hidrógeno se conserva tanto en gas como en líquido. Al poder almacenarse a largo plazo y en grandes cantidades, facilita el uso de las energías renovables hacia esa tecnología.

6- Coste

La energía verde es ahora 2,5 veces más cara que la llamada gris. Los optimistas creen que en 10 años este sector podría ser más competitivo. Dependerá de lo que se avance en investigación, del precio de las renovables que se usan para fabricarlo y del coste de los competidores, el diésel o el gas natural, ahora disparados.

7- Producción

Por ahora, la producción de hidrógeno verde es muy escasa. En España se producen 627.000 toneladas anuales de hidrógeno gris, que se usa para el sector de refino y fabricar amoníaco. En toda Europa se usan siete millones de toneladas anuales de este componente. Por comparar, una única refinería como la vizcaína de Petronor procesa 12 millones de toneladas de combustibles anualmente.

8- En 2030

Según los planes que maneja el Ministerio de Transición Ecológica, el primer objetivo es lograr una potencia instalada de electrolizadores de entre 300 MW y 600 MW para dentro de dos años, y cuatro gigawatios para 2030.

Al ritmo que han surgido los proyectos, el sector considera que se pueden superar esas cifras. Así, hay electrolizadores previstos casi en cada provincia, con grandes inversiones en Tarragona, Cartagena (Murcia), Puertollano (Ciudad Real) o Abanto (Vizcaya).

Además, Iberdrola, aliada con CAF, y Repsol, con Talgo, han presentado ya proyectos para trenes que funcionarían a base de hidrógeno.

9- Inversiones

La gran mayoría de los proyectos  planteados para desarrollar hidrógeno verde optan a recibir las ayudas procedentes de los fondos europeos, aportaciones que serán repartidas este año. 

10- España a la cabeza

A largo plazo, Europa aspira a que en 2050 el 12 por ciento de la energía consumida proceda por este canal. Además, más de la mitad del suministro, el 52 por ciento, sería español. La intención de los promotores es que con suficiente sol y viento como tiene España, el país podría convertirse en una gran potencia exportadora de energía.