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Diez años de cárcel al vecino de Guadalajara que quemó su piso

Belén Monge Ranz
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El incendio fue en septiembre de 2020 en el número 38 de la antigua calle General Moscardó, hoy conocida como Brianda de Mendoza y Luna. El autor actuó así por venganza a sus vecinos, que debido al humo y la toxicidad tuvieron que ser desalojados

Diez años de cárcel al vecino de Guadalajara que quemó su piso - Foto: Javier Pozo

La Audiencia Provincial de Guadalajara acaba de condenar a 10 años de prisión, por un delito de incendio, a un vecino del número 38 de la antigua calle Moscardó Guzmán, hoy llamada Brianda de Mendoza y Luna, que en septiembre de 2020, para vengarse del vecindario, provocó un fuego en su vivienda, que obligó a desalojar a más de una veintena de personas del edificio, teniendo que ser atendidas varias de ellas por intoxicación por monóxido de carbono

La Sala también condena a J.J.C.M a la pena de un mes con una cuota diaria de tres euros por cada uno de los dos delitos leves que se le atribuyen. Y deberá indemnizar con más de 47.145 euros a las personas afectadas y aseguradoras, y con 1.865 al Ayuntamiento de la capital por los gastos del realojo de los inquilinos y propietarios afectados por este incendio.

En la sentencia se recoge, igualmente, que las relaciones con los vecinos estaban presididas por continuos incidentes como ruidos, dejar los grifos abiertos, amenazas como que los iba a matar, o bien, arrojar cosas por las ventanas, provocando que la mayoría viviera con miedo e incluso que temieran por su vida, ya que les había amenazado en distintas ocasiones con  prender fuego al bloque.

Así, esa madrugada del día 13 de septiembre, cuando la mayoría de los moradores se encontraban durmiendo, entre ellos, personas de edad avanzada, bebés y también algunos con movilidad reducida, al oler a quemado y ver humo por la escalera, llamaron a la Policía, siendo necesario traer una autoescala para sacar a varios inquilinos, ya que se encontraban en sus balcones y no podían salir del edificio por sus propios medios.

Tan solo tres días antes de este hecho, los agentes se había personado en el domicilio del autor porque salía bastante humo del interior de su piso. En esa ocasión lo atribuyó a una vela. Pero apenas unas semanas antes, el 30 de agosto, también se requirió la presencia policial en el edificio. Ese día, los agentes fueron recibidos con insultos y amenazas por parte del condenado, que dirigiéndose a ellos les dijo:  «hijos de puta, si tenéis cojones, subid, voy a reventar el edificio. He abierto el gas. Subid que os estoy esperando».

recurso.

El suceso ocurrió sobre las 03.00 de la madrugada del día 13 de septiembre de 2020. Al percatarse los vecinos de que el humo subía por el hueco de la escalera, así como del resplandor de las llamas, llamaron a la Policía. El hoy condenado recibió a los agentes de la autoridad gritando: «os lo dije que lo iba a hacer, no me creíais, que le he pegado fuego al edificio». Ya entonces, J.J.C.M. llegó a manifestar que iba a explotar el edificio y a matar a todos los vecinos.

Aunque quedó probado en la vista que se trata de una persona con dependencia a las drogas y con trastorno esquizofrénico, según la sentencia, a la que ha tenido acceso La Tribuna, la Sala de la Audiencia Provincial de Guadalajara entiende que en el momento de cometer estos hechos sus capacidades cognitivas y volitivas se encontraban «conservadas», así lo testificaron los propios médicos forenses.

Contra esta sentencia cabe recurso de apelación ante la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Castilla La Mancha.