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La Policía Local protege a más de un centenar de víctimas

Beatriz Palancar Ruiz
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Gracias a un convenio de colaboración suscrito con el Cuerpo Nacional de Policía, los agentes atienden los casos de las mujeres que presentan un riesgo bajo o no apreciado

La unidad Viogén de Guadalajara cuenta con cinco años de experiencia. - Foto: Javier Pozo

En 2017, la Policía Local de Guadalajara se unió al Sistema de Seguimiento Integral en los casos de Violencia de Género (Sistema Viogén) de la Secretaría de Estado de Seguridad del Ministerio del Interior, un protocolo creado diez años antes para implementar nuevas medidas de protección integral contra la Violencia de Género de manera que aglutinara a las diferentes instituciones públicas que tienen competencias en esta materia.

En Guadalajara, primero, se firmó un protocolo de coordinación entre el Cuerpo Nacional de Policía y el Ayuntamiento capitalino para crear una unidad específica en el organigrama de la Policía Local, y ya en noviembre, de ese mismo año 2017, se constituye una comisión técnica como órgano encargado de coordinar las distintas medidas a adoptadas por las instituciones. 
La unidad Viogén de la Policía Local de Guadalajara está integrada por cuatro agentes, dos hombres y dos mujeres, que son los que tienen contacto directo con las víctimas, además de un subinspector y un inspector. 

Según el acuerdo firmado con el Ministerio del Interior, la Policía Local de Guadalajara se encarga de la protección de aquellas víctimas que han sido valoradas con un nivel bajo o no apreciado de riesgo, ya que aquellas que cuentan con niveles alto o extremo están protegidas por la Policía Nacional.

La unidad Viogén de Guadalajara cuenta con cinco años de experiencia.La unidad Viogén de Guadalajara cuenta con cinco años de experiencia. - Foto: Javier Pozo

«Cuando alguien pone una denuncia, Policía Nacional hace la valoración inicial del riesgo. Nosotros podemos tener alguna víctima de nivel medio, son casos muy puntuales, pero no porque nos las asignen directamente, es porque un nivel bajo o no apreciado sube y es la Policía Nacional quien decide si seguimos llevándola nosotros o si ellos asumen la protección. En cuanto suba a alto o extremo, ya es el Cuerpo Nacional de Policía quien asume esa protección. Llevar ese seguimiento es nuestra función principal», explica el inspector de la Policía Local de Guadalajara encargado de esta unidad de Viogén, Víctor Castellano Santos, quien detalla que la creación de esta unidad hace cinco años se produjo en un momento en el que «el Ayuntamiento vio la necesidad de que la Policía Local tuviera una unidad dedicada a la violencia de género y,  por otra parte, Policía Nacional llevaba muchas víctimas y tiene, como todos los cuerpos, problemas de personal. Tenían el número de agentes suficientes pero siempre se requieren más, y a nosotros nos atraía mucho crear una unidad de violencia de género para proteger a las víctimas».

En estos momentos, la unidad de Viogén de la Policía Local de Guadalajara está prestando protección a más de un centenar de víctimas de violencia de género, es una cifra estimativa que se ha incrementado en este año 2022 respecto a los dos años anteriores, siendo la mayoría de ellas de nacionalidad española y con edades comprendidas entre los 35 y los 55 años. 
Pero, por desgracia, la violencia no entiende de edad y los agentes de la unidad también han tenido que atender a víctimas menores de edad. En estos casos, y cuando las mujeres tienen hijos menores, se trabaja en coordinación con la otra unidad de la Policía Local denominada Agente Tutor porque está especializada en el trato con niños, niñas o adolescentes.
Los agentes de la unidad Viogén de la Policía Local, además de atender la protección de las víctimas asignadas, se ocupan de estar al día en su formación por los constantes cambios de directrices e instrucciones que se van dando en materia de violencia de género.

Cercanía

La unidad Viogén de Guadalajara cuenta con cinco años de experiencia.La unidad Viogén de Guadalajara cuenta con cinco años de experiencia. - Foto: Javier Pozo

La primera toma de contacto con las víctimas de malos tratos llega tras la denuncia en la Comisaría de Policía Nacional, ya que solo en contadas ocasiones han llegado mujeres a las dependencias de la Policía Local buscando asesoramiento previo a dar este paso. Es después de un episodio de violencia, con denuncia de por medio, cuando se activa el protocolo de protección.

Tengan o no orden de alejamiento del maltratador, los agentes de la Policía Local realizan un seguimiento del caso. En el día a día de la unidad, se realizan llamadas a las mujeres para interesarse por su situación, las acompañan a la sede judicial si tienen alguna vista pendiente, se personan en el domicilio de la pareja en los casos en los que, por ejemplo, está prevista una retirada de enseres personales para dar seguridad a la víctima, y se les asesora de todos los recursos que tienen disponibles a través de Servicios Sociales o del área de la Mujer para acceder a una bolsa de trabajo, asistencia psicológica, o solicitar un abogado de manera totalmente gratuita, entre otros.

«Alguna vez hemos acompañado a recoger enseres para evitar conflicto. Nos acercamos para dar seguridad. Acompañamiento para ir a la comisaría de Policía Nacional, a servicios asistenciales. Hay mujeres que necesitan más recursos que otros», valora Noemí, que es agente de Viogén de la Policía Local de Guadalajara desde hace cinco años.

En ocasiones, los agentes también contactan con el presunto maltratador. Se hace con carácter previo a la celebración de un juicio o por una cita concertada con la víctima para recordarles las condiciones de la orden de alejamiento, si la hubiera, y lo que conlleva el quebrantamiento de la misma. 

«Para una mujer, es un proceso difícil. Hay que tener mucho tacto. Se hace mucho trabajo psicológico. A parte de que te vean como un policía protector, hay que hacer mucho trabajo psicológico», comenta José Luis, también agente de Viogén de la Policía Local de Guadalajara desde el origen de esta unidad sobre la vulnerabilidad de las víctimas cuando se aproximan por primera vez a ellas.

El tiempo que los agentes prestan protección a una mujer que ha sufrido malos tratos y su caso está considerado de riesgo bajo o no apreciado varía. «Depende de la condena. Hay víctimas con orden y sin orden de alejamiento. Suele ir de dos a cinco años, pero hemos tenido un caso que ha llegado a ocho años. Se intenta hacer un seguimiento lo más exhaustivo posible pero atendiendo a los recursos disponibles», reconoce José Luis que lamenta la entrada de nuevos casos cada año, «esto, lo que está claro es que no baja. Este año, hay más casos que en 2021».

En algunas ocasiones, la situación de riesgo de la mujer cambia, habitualmente por quebrantamientos de la orden de alejamiento. Esto conlleva una nueva evaluación de la situación por parte del Cuerpo Nacional de Policía, quien también toma la decisión de rebajar el nivel de riesgo.

«Sí, lo más común es que cambie por quebrantamientos. Si hay un incidente, la víctima lo denuncia en comisaría de Policía Nacional, se hace una nueva valoración de riesgo y este sube. Un quebrantamiento de la orden de protección suele motivar este cambio. A veces, con el tiempo se da el caso contrario, va transcurriendo el tiempo y va bajando. Muchas veces, lo que hacemos, para no traicionar la confianza, la mantenemos nosotros si es riesgo medio», argumenta de nuevo José Luis.  

Y es que los agentes de la Policía Local valoran especialmente este aspecto, la confianza de la víctima en ellos ante cualquier situación de peligro. Por ello, en los casos en los que la pareja sigue conviviendo porque no hay orden de alejamiento, «si surge un incidente en el domicilio. Lo lógico es que vaya un compañero de patrulla. No intervenimos porque no queremos que pierda la confianza en nosotros por ser la persona que detiene a su pareja», mantiene José Luis.

Estos cuatro agentes son vistos por las mujeres que han sufrido malos tratos por parte de su pareja como un recurso cercano. «La protección tiene que estar donde vive la víctima», asegura Noemí, en referencia a los cambios de domicilio que se producen con el paso de los años. «Cuando una víctima cambia de domicilio y se marcha de la localidad de Guadalajara, tienes que hacer gestiones con la policía del lugar al que va a vivir o de la Guardia Civil si es un pueblo. Haces la última valoración y pasas el caso», añade José Luis.