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El Seminario de Sigüenza se habilita para acoger ucranianos

Inmaculada López Martínez
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Este edificio, cerrado en 2009 ante la falta de vocaciones, cuenta con el visto bueno oficial para albergar a nuevos refugiados que lleguen a España a través de Accem, organización que ya gestiona la atención de casi 300 en la provincia

Fachada del antiguo Seminario Mayor de Sigüenza. - Foto: Javier Pozo / Archivo

El Seminario Mayor de Sigüenza –que fue cerrado en mayo de 2009 ante la falta de vocaciones sacerdotales trasladando toda su actividad al Seminario Menor de la capital– ya está preparado para convertirse en centro de acogida de nuevos refugiados ucranianos que lleguen a nuestro país. Así lo confirma a La Tribuna de Guadalajara el responsable territorial de Accem en Castilla-La Mancha, Braulio Carlés, quien explica que se trata de uno de los nuevos dispositivos que esta organización ha sumado al despliegue de medios con el que cuenta para hacer frente al éxodo masivo de estos ciudadanos europeos.   

En la actualidad, este gran edificio de 10.000 metros cuadrados se encuentra vacío, pero ya ha recibido el visto bueno de las autoridades para poder alojar a nuevos grupos de refugiados que recalen en la provincia a través de esta organización no gubernamental dependiente de la Iglesia Católica.

Según detalla Carlés, en estos momentos, Accem atiende y gestiona la acogida de casi 300 refugiados ucranianos en Guadalajara, a los que hay que otros 150 más en otras provincias de la comunidad autónoma. En el caso concreto de la provincia alcarreña, los grupos más numerosos se encuentran distribuidos en Azuqueca de Henares (antigua Escuela Infantil 8 de marzo), Horche (Hotel Rural La Cañada), Brihuega (antigua residencia), Sigüenza (Complejo de los Hermanos del Bosque) y la capital (diferentes hoteles y en la Residencia de Estudiantes de la Diputación). «Ahora mismo, tenemos capacidad para 500 personas en toda la región, pero si fuesen necesarias más plazas, se buscarían», indica. 

En todo caso, el párroco guadalajareño explica que, desde hace varias semanas, la llegada de refugiados ucranianos se ha ralentizado, «ya no es tan intensa como este tiempo atrás». Además, asegura que «algunos están abandonando el programa y regresando a Ucrania». «No son muchos, pero los hay», afirma. Sin embargo, también se está dando la circunstancia de que tanto Accem como otras entidades encargadas de esta problemática están teniendo que asumir la atención de los ucranianos que fueron acogidos por familias españolas «y que ya se han cansado de tenerles en sus casas». «Nos los mandan a organizaciones como la nuestra y tenemos que darles respuesta». Para Braulio Carles, esta triste realidad, cada día más frecuente, pone de manifesto que «eso es una mala práctica que nunca tenía que haber existido». «Pero bueno, ha existido y hay que buscarle una solución, no basta con lamentarse», declara.

Situación actual

Respecto a la situación actual de los refugiados que se encuentran en la provincia, el responsable regional de Accem detalla que «todavía están en la fase de emergencia» y que, por tanto, se están cubriendo sus necesidades básicas: el alojamiento, la manutención y la atención sanitaria cuando se precisa. Además, también están resueltas las necesidades educativas, ya que «todos los niños están escolarizados» y, por otra parte, se está llevando a cabo una intensa labor en el aprendizaje del idioma. «Entre personal contratado y voluntariado estamos dando clases de español a estas personas porque nos parece que es algo fundamental para su posterior integración social y laboral», señala Braulio Carlés, quien también menciona el «buen trabajo de coordinación» que tanto a nivel provincial como regional se está realizando entre la Junta y las entidades que trabajan en este ámbito. «Esta coordinación ayuda a hacer todo esto mucho más fácil ante las dificultades y los problemas que van surgiendo. Creo que se está haciendo un buen trabajo a todos los niveles y daremos respuesta a lo que va a ser la segunda fase, es decir, a la fase de salida, pero estamos todavía esperando indicaciones», concluye.