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Encargado de la cordura

Diego Izco (SPC)
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El mediocampista germano, que fue el mejor del último clásico, acaba contrato con el Real Madrid el próximo 30 de junio. - Foto: Ballesteros (EFE)

El fútbol moderno simplifica tanto los conceptos que, para descubrir a Toni Kroos, un analista puede caer en el error de preguntarle algo como: «Si juegas en el mediocampo pero no eres el que roba balones, el del último pase, el que desborda ni el que llega, ¿quién eres?». En el fútbol actual de carrera y fugacidad cada vez hay más 'Correcaminos' y más 'Forrest Gump', atletas que se desplazan con la elegancia de las gacelas, pero van al choque como gorilas... y menos gente que hace correr la pelota.

De forma refinada y constante, el de Greifswald sigue eligiendo el momento exacto para aparecer y tocar. Y quien haya jugado una sola vez a fútbol conoce la importancia de ese tipo que siempre aparece desmarcado y siempre la toca bien. Su exhibición en el clásico, a los 32 años y con el contrato que finiquita en junio, vuelven a poner su nombre en lo más alto.  

«Cuando termine este compromiso -que firmó en 2019-, lo dejo». Es una frase que ha pronunciado más de una vez en Valdebebas, donde no se pueden creer que quiera retirarse a este nivel. A su lado, Luka Modric (37) sigue coleccionando ovaciones y podría ser un espejo en el que mirarse y planificar una retirada más 'largoplacista', pero Kroos es alemán. Ideas fijas y 15 años de fútbol en la élite, desde que en septiembre de 2007 fuese el futbolista más joven en debutar con el Bayern de Múnich en toda su historia:17 años, ocho meses y dos días, marca que luego batiría su hoy compañero David Alaba.  

Lo mejora todo

Fue el pistoletazo de salida para una carrera espectacular. «Hay jugadores que no necesitan períodos de aclimatación a la élite: han nacido para ella», decía en su día Pep Guardiola sobre Messi. Se le podría aplicar algo así a aquel niño rubio de golpeo espectacular que tiró la puerta del Bayern, después la del Leverkusen (donde incluso jugó como mediapunta dos campañas, en las que logró 10 tantos), y finalmente la de la selección, con la que disputó el Mundial de Sudáfrica'10. Con apenas 20 años, el 'planeta fútbol' ya tenía a uno de esos mediocampistas invisibles que hacía que todo fluyese a mayor velocidad.  

El Bayern inició una era de dominio absoluto en la Bundesliga en 2012. Alemania conquistó la gloria con un Mundial y tres semifinales consecutivas (añadiendo Eurocopas) entre 2010 y 2016. Y el Real Madrid todavía está firmando una de las etapas más gloriosas de su historia entre el 16 y el 22, con cuatro Champions en siete cursos. El elemento común en todas estas historias de oro es Toni Kroos: si alguien a su lado 'trillaba' el campo (Casemiro) y otro era el encargado de la magia (Modric), al 'ingeniero' alemán le tocaba poner cordura en ese aparente caos en el que vive más que feliz el Real Madrid. 

Eso sí: el primer señalado en cuanto las cosas van mal siempre es el tipo que corre andando o anda corriendo, como prefieran. Las críticas arreciaron durante una 17/18 en la que el equipo terminó la Liga a 17 puntos del Barça (a pesar de ganar la Champions) y fueron voraces en la 18/19, cuando un grupo de jovencitos del Ajax se comieron el césped del Bernabéu (1-4) sin que ni Kroos ni nadie pudiese hacer nada por evitarlo. Mientras el fútbol soñaba con Kantés y Fabinhos, los pivotes campeones de la máxima competición continental en los años de 'barbecho' merengue, Zidane primero y Ancelotti después, conservaron su fe en la sabia lentitud del criticado Kroos, que le dio la vuelta a la situación hasta ser el mejor jugador sobre el césped el pasado domingo. Futbolistas y expertos pueden equivocarse; la que nunca se equivoca es la pelota.