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Dos años, dos balances

Belén Monge Ranz
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Los socios de Gobierno coinciden en que, pese al «cambio de ritmos»que ha marcado la pandemia, han cumplido más del 50 por ciento del acuerdo suscrito mientras el principal partido de la oposición les da un «suspenso bajo»

Dos años, dos balances - Foto: Javier Pozo

La coalición PSOE-Cs hace balance de sus dos primeros años de mandato al frente del Ayuntamiento de Guadalajara y tanto el alcalde, Alberto Rojo (PSOE), como el primer teniente de alcalde, Rafael Pérez Borda (Cs), consideran que han superado la prueba en cuanto al cumplimiento de compromisos adquiridos al inicio de legislatura. Ambos hablan de una calificación de notable y coinciden en que están por encima del 50% en el grado de gestión de las medidas marcadas en el acuerdo de Gobierno. Ello, pese a que, tanto la crisis sanitaria como Filomena «han cambiado los tiempos», apuntaba el alcalde, Alberto Rojo, a La Tribuna. 

Así, el 15 de junio de 2019 arrancaba una legislatura con unas pesquisas que pronto obligarían a ejecutar un giro rápido del guión ante la llegada inusitada de una pandemia. Sin embargo, los socios de Gobierno constatan que el pacto «va muy bien» y que goza «de buena salud» porque les une lo más importante, que es Guadalajara, afirma tanto Rojo como Pérez Borda. 

El alcalde recuerda que desde el primer momento han primado las ayudas a las familias que peor lo estaban pasando, a empresas y autónomos y que se han  realizado continuas campañas de dinamización económica, movilizando un total de 9 millones de euros. Asimismo, asegura que, pese a cambiar los ritmos de trabajo, la Covid-19 no ha impedido el arranque de las obras del Campus Universitario o que se  haya conseguido «blindar» al GEO en la ciudad. Todo ello pese a que el principal partido de la oposición -en referencia al PP- ha realizado una oposición «inútil», subraya el regidor, recriminando a sus ediles que hayan trabajado siempre «a la gresca» en vez de ser colaborativos.

Rojo también resalta en el ecuador de la legislatura como, la normalización presupuestaria en el Consistorio les ha permitido tener «músculo financiero», adelantando un año 2022 «muy inversor».

Para su socio de Gobierno, Rafael Pérez Borda (Cs), en el camino que llevan andado ha sido vital «romper con los egos» y poner por delante de todo los intereses de la ciudad. «El pacto goza de buena salud porque se están cumpliendo los ejes principales de lo que firmaron ambas formaciones. Salvo que uno de los dos incumpla alguno de los puntos, no habrá que repensarse», añade haciendo referencia también al papel «poco útil» del principal partido de la oposición hasta el momento.  

orgullo o decepción. «Me siento muy orgullosa del trabajo realizado en el Ayuntamiento en estos tiempos duros, difíciles y dolorosos porque hemos conseguido que la ciudad no se haya parado en ningún momento», declaraba la portavoz socialista, Sara Simón, satisfecha de la «lealtad» con la que están trabajando en el Gobierno de coalición pese a sus diferencias ideológicas, refiriéndose a Cs como «la derecha decente, no como el PP». «Estos dos años han dejado claro que este equipo de Gobierno no deja a nadie atrás ante esta pandemia ni ante Filomena», señalaba Israel Marco, portavoz de Cs. 

Todo ello mientras desde el Grupo Municipal Popular, la lectura sobre los logros del equipo de Gobierno en estos primeros 24 meses de mandato se resume en un «nada que destacar». Eso es al menos lo que piensa el portavoz popular, Jaime Carnicero, quien otorga un suspenso bajo a la gestión de PSOE y Cs. Carnicero tuvo calificativos especialmente duros para el alcalde, a quien criticó su «opacidad y falta de transparencia», y a quien acusó de «gastar pocos zapatos» en salir a la calle y atender las demandas de la ciudadanía. «Es un alcalde que no arranca», afirmaba el portavoz popular en un desayuno de trabajo con los medios, acompañado del grueso de los ediles del PP en el Consistorio. «Es un alcalde anuncio que nunca dice la verdad», añadió. Sin negar que el pacto PSOE-Cs funciona «bien» porque los concejales de la formación naranja ya no son tales sino que unos ediles más de las filas socialistas. «Los tres concejales de la formación naranja ya no existen, son unos más del PSOE», añadió.

Desde las filas del PPse muestran optimistas y creen que el Ayuntamiento volverá a ellos. «Llevamos la camiseta de la oposición con orgullo, responsabilidad y gestión y la cambiaremos dentro de dos años», concluía Carnicero.

Para Antonio de Miguel, portavoz de Vox, en estos dos años «he visto muchas improvisaciones, poca transparencia y mucho rodillo,  autoritarismo, soberbia e intolerancia»y cree que ello ha traído «mucha crispación». Creo que este pacto «es un matrimonio de conveniencia, no un amor a primera vista. Cs una marioneta del PSOE». En cuanto a la pandemia, declara que «se ha mentido en muchas cosas y nos han tratado como a niños». Y al igual que al PP, le cuesta aplaudir algo de este Gobierno de coalición.

En Unidas Podemos, su portavoz y único concejal, José Morales, ve algo más de ejecución del gasto social con este Gobierno pero lamenta que no se recupere ningún servicio para la gestión directa. «Les doy un aprobado justo pero también porque venimos de 12 años del PP». «Creo que el eje izquierda derecha no se encuentran excesivamente incómodos», afirma tras atribuir el pasado cambio de competencias en algunas concejalías a querer dar una mayor visibilidad a Ciudadanos, sin ver  fricción, de momento. Espera que el ritmo en inversiones se acelere en proyectos como Miraflores o el Fuerte, y que no se concentre todo en la primavera electoral de 2023. 

Por último, la formación municipalista Aike, observa unos cambios «mínimos» en estos dos años, y tiene la sensación de que el equipo de Gobierno «no sabe cómo coger las riendas para que haya un cambio necesario. «Ha sido tiempo perdido y no parece que haya un proyecto de ciudad»,  señala decepcionado su portavoz, Jorge Riendas, y da a este Gobierno una puntuación de 4, «como mucho», concluye.