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José Manuel Patón

LA PLUMA CONTRA LA ESPADA

José Manuel Patón


Las mujeres que no gritan

09/03/2022

Ayer fue el Día de la Mujer y en el que yo escribí este artículo. Todo el mundo sabe que soy feminista a ultranza ya que todas las mujeres de mi familia mandan exactamente igual que yo, y como dice Loquillo en su canción para qué discutir si puedes pelear. Todos somos iguales en mi familia.
Sin embargo, en España todavía hay desigualdades en derechos con las mujeres, por ejemplo diferencias salariales, puestos de decisiones en los que algún energúmeno piensa que tienen menos facultades intelectuales o de decisión, etc.
En cuanto a la violencia de género, si el espectador teclea el ranking de internet correspondiente, resulta que somos el país donde menos violencia de género hay, y hay países que nos sorprenderían porque el índice es el doble que España como Dinamarca, Reino Unido, Francia o Finlandia. No es un consuelo, pero el mensaje es que los varones españoles somos los más cuidadosos de todos los occidentales incluyendo EE.UU. con las mujeres.
Además si se mirase con lupa el asunto podríamos ver que nacidos en España son culpables de la mitad de las agresiones, mientras que nacidos en otras latitudes son culpables de la otra mitad. Teniendo en cuenta que los primeros somos 40 millones y los segundos 4, o como mucho 6, parece que la balanza se inclina muy a favor del latino mediterráneo. Este mar no solo tiene ventajas con respecto a la alimentación sino que es más amable que los del norte con las mujeres.
Sin embargo, nos queda mucho camino por recorrer en la defensa de las que nunca pueden hablar, de las que viven en esos países donde la mujer es un cero a la izquierda, donde se las viola, se las caza o se las pesca como en los caladeros para traérselas de esclavas sexuales a otros países. Mucho hablar de la India como el paraíso de los hippy-pijis, pero allí las mujeres no opinan de nada, y hasta hace poco a las viudas las quemaban. No te quiero contar lo que sufren las mujeres afganas, las chinas, las nepalíes, las mejicanas, -en parte por culpa de un descendiente de españoles que es hoy presidente y se caga en España-, Costa Marfil, Burkina Faso, y mil más. Muchos de esos maltratadores han venido a España y las obligan a ir con burkas, y más de uno, desde una mezquita, ha escrito un libro de cómo pegarlas sin que se note.
¿Quién defiende a esas mujeres? ¿Por qué no nos ponemos enfrente de esos países o de la mezquina de la que salió el libro del maltrato y hacemos una manifestación? No es comercial políticamente para los que fingen defender a la mujer.
Si un partido de estos, -que mucho bla bla  bla pero su jefe decía que había que azotar a una periodista hasta que sangrase-, se pusiera enfrente de una mezquita de esas a protestar lo mismo le ametrallaban la sede como hicieron con la revista charlie hebdo en París. ¿Habrá miedo, o a lo mejor no es rentable? Sale más barato quitarse el sujetadorrr y allanar una iglesia cuando el cura está dando las bendiciones gritando arderéis como en el 36. Hasta ahí llega la valentía de éstas.