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«La provincia tiene un potencial arqueológico extraordinario»

Inmaculada López Martínez
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El historiador y arqueólogo alcarreño, José Manuel Abascal Palazón, acaba de publicar y presentar su último libro bajo el título 'Repertorio Arqueológico de la Provincia de Guadalajara'

El catedrático de Historia Antigua, Juan Manuel Abascal Palazón. - Foto: Antonio Herrera Casado / Aache Ediciones

José Manuel Abascal Palazón es uno de los grandes historiadores que ha dado Guadalajara. Natural de Tomellosa, dio sus primeros pasos como arqueólogo en el entorno del Museo Provincial. A pesar de su prematura marcha de Guadalajara tras conseguir una plaza como profesor en la Universidad de Alicante, donde actualmente ejerce como Catedrático de Historia Antigua, Abascal continúa muy ligado a su tierra natal tanto personal como profesionalmente tal y  como demuestra su último libro, Repertorio Arqueológico de la Provincia de Guadalajara.

¿Dónde surge su vocación por la Historia y la Arqueología?

A mediados de los años 70, Dimas Fernández-Galiano tomó posesión como director del Museo de Guadalajara y eso hizo que lo que primitivamente era un pequeño museo de Bellas Artes empezara a tomar iniciativas de tipo arqueológico y se empezaron a hacer las primeras cartas y excavaciones. El grupo de personas que habíamos comenzado a estudiar la carrera de Historia en aquella época con el interés en especializarnos en Arqueología, nos fuimos agrupando entorno al Museo de Guadalajara. Sobre 1976, ya había un grupo de profesores universitarios con planes para realizar trabajos arqueológicos y estudiantes, la mayoría de la Universidad Complutense como era mi caso, con interés en participar.

¿Cuál fue esa primera campaña arqueológica en la que participó?

La primera excavación que se hizo en aquellos años y en la que participé tanto yo como los demás de aquel grupo fue la de Recópolis.  En concreto, estuvimos excavando en agosto del 76, prácticamente un mes. Fue una especie de reunión general de todo el mundo que tenía algo que ver con la arqueología de la provincia. Recópolis fue la primera excavación arqueológica grande de la época moderna en Guadalajara.  

¿Tuvo algún profesor o mentor que le influyera de manera especial?

Una gran parte de nosotros procedía del entorno del profesor José María Blázquez, fallecido hace años, quien era Catedrático de Historia Antigua de la Universidad Complutense de Madrid y era una de las personas que nos animó a entrar en este mundo. En la Universidad de Alcalá, en aquellos años, aterrizó el profesor Jesús Valiente Malla. Personalmente no fui alumno de él, pero formó un grupo de estudiantes del que proceden algunos de los arqueólogos más jóvenes que hoy en día trabajan en la provincia. 

¿Por qué marchó de Guadalajara?

Terminé la carrera en 1980, hice la tesis doctoral en muy poco tiempo y, en 1984, saqué una plaza de profesor en la Universidad de Alicante. A partir de ahí, desaparecí del panorama de Guadalajara. Ya llevo 38 años como docente en Alicante.

¿Es Guadalajara una provincia rica arqueológicamente hablando?

Sí, muy rica. Tiene un panorama de muchos yacimientos arqueológicos que han sido ya investigados y estudiados. Además, como Guadalajara está en el centro de la Meseta ha recibido influencias de todas las culturas que han poblado la Península Ibérica, de tal manera que desde la Prehistoria más antigua hasta el final de la Antigüedad, ha habido desarrollo de núcleos urbanos (ciudades, casas de campo, castros, etc.). Pasa del millar el número de yacimientos arqueológicos conocidos en la provincia. 

¿Cuáles de ellos destacaría?

En estos momentos, el yacimiento estrella de la provincia es Caraca. Está en un emplazamiento privilegiado sobre el río Tajo y al haber sido espacio de cultivo no ha sufrido ningún daño desde el punto de vista urbanístico. Con los trabajos de georradar que ha hecho el equipo de Emilio Gamo, en estos momentos, permite conocer su planta con todo detalle. Es una ciudad romana de la que tenemos su planta, algo que no sucede siempre. Otros casos significativos son Recópolis y, en la vega del Henares, hay que recordar que en los últimos años se excavó el solar de Arriaca. También habría que hacer mención a Sigüenza. Sigüenza es una ciudad mencionada en las fuentes antiguas como un antiguo municipio de época romana. Los pocos testimonios que tenemos dan a entender que gran parte de sus construcciones fueron desmanteladas en la construcción de la ciudad medieval y que parte de ese material se aprovecharía incluso en la construcción de la catedral. No hay que olvidar que, seguramente, junto con Caraca y Arriaca es la tercera ciudad en Época Romana en la provincia.

¿Qué importancia tuvo Arriaca?

Fue un sitio de paso en la vía romana que atravesaba toda la Península desde el Valle del Ebro hasta Mérida. Por tanto, unía ciudades que tenían un papel administrativo (Mérida, Tarragona, etc.). Eso hizo fuese un eje neurálgico de administración del Imperio Romano por el que a diario discurrían todo tipo de personajes (soldados, funcionarios, personal de rango senatorial, comerciantes, etc.). Arriaca era una ciudad muy dinánica y con mucho movimiento diario.

Respecto a Caraca, ¿usted era conocedor de la existencia de esa gran urbe?

Yo escribí sobre 1982 que, probablemente, ese emplazamiento era Caraca. Evidentemente, era una intuición más que una certeza porque todavía no se había excavado y sólo teníamos información de las fuentes escritas en la Antigüedad  y de las pocas evidencias materiales que se conocían en superficie. A raíz de aquellos trabajos que estaban en el marco de las cartas arqueológicas que se empezaban a hacer en la provincia pues, efectivamente, aquello tenía pinta de ser Caraca. Y me alegro mucho de que el equipo de Emilio Gamo haya podido continuar esos trabajos y que sea con excavación y actividad arqueológica.

Acaba de publicar Repertorio Arqueológico de la provincia de Guadalajara. ¿Qué aborda? 

Es un libro para dar a conocer todo lo que alguna vez se ha escrito o publicado sobre la Arqueología de Guadalajara en los últimos 200 años, pueblo a pueblo, a través de una organización por topónimo. Cubre toda la etapa desde la Prehistoria más remota hasta el final de la Antigüedad, entendiendo como tal la época visigoda. No es un catálogo de yacimientos, porque no hay sitios inéditos, nadie va a encontrar información sobre un yacimiento arqueológico que no esté publicado porque esa información no se suministra por estos procedimientos, pero sí encontrará todo aquello que se ha escrito y la bibliografía de cada lugar, la cronología, donde se encuentra, qué es lo más importante, etc. En algunos casos, aparece la frase «No conocemos yacimientos arqueológicos de este periodo en esta localidad». Eso no significa que no los haya sino que no están publicados. No hay que olvidar que la mejor manera de preservar los yacimientos arqueológicos no publicados es no decir dónde están. La administración conoce la existencia de muchos yacimientos arqueológicos sobre los que nunca se ha escrito nada y hasta que no se escriba de ellos es mejor no hablar de ellos.

Trabaja como docente en Alicante desde hace años. Sin embargo, sigue sintiendo una atracción especial por  Guadalajara, ¿es así?

Estoy vinculado laboral y emocionalmente a Alicante desde hace 38 años, pero al mismo tiempo sigo recogiendo noticias y me ocupo de todo lo que ocurre en Guadalajara. Estoy al tanto y el resultado es este libro. Recibo bibliografía de amigos y colegas que me mandan lo que publican. Mantengo un relación permanente con Guadalajara.

¿Cree que existe algún otro importante enclave por descubrir?

Quedan muchísimos yacimientos arqueológicos por excavar en el provincia y, seguramente, muchos sitios por descubrir. Para algunos periodos históricos estamos todavía disfrutando de los éxitos de la Arqueología de comienzos del siglo XX. Por ejemplo, el trabajo que hizo el marqués de Cerralbo, que excavó muchos yacimientos celtibéricos. En los últimos 20 años, en la zona molinesa se han excavado algunos castros y necrópolis que son para quitarse el sombrero y yacimientos de referencia como puede ser El Ceremeño o la necrópolis de La Yunta. Son lugares que se han convertido en referentes en la bibliografía. Toda la zona de Tamajón o enclaves del Valle del Jarama también son muy destacados en Prehistoria. Es decir, la provincia tiene todavía muchas posibilidades arqueológicas, tiene un potencial arqueológico extraordinario y lo importante es que, en estos momentos, haya muchos equipos trabajando, al menos unos 20.

¿Cree que la administración apoya lo suficiente?

La Arqueología lo que necesita son respuestas de la administración cuando se producen hallazgos. No se trata de decir «hacemos más o hacemos menos». Lo que hace falta es que la administración esté detrás cuando se produce el hallazgo y eso, hasta donde yo sé, sí se está produciendo. Lo más importante no es sólo apoyar la actividad sino garantizar después la protección. 

¿Hay una buena cantera de historiadores y arqueólogos?

Hoy en día, la Arqueología y el estudio de la Antigüedad está plenamente asentado en las universidades y ya no es raro encontrar personas en diferentes localidades de la provincia que han estudiado Historia, que tienen una formación o que incluso escriben en un blog. Hay mucha gente involucrada en el conocimiento y en la defensa del patrimonio de sus respectivas localidades, que es lo más importante. Hace años, podía darse la circunstancia de que un yacimiento arqueológico se descubriera y que, por abandono, no tuviésemos noticias de él durante mucho tiempo. En la actualidad, eso es impensable. La Arqueología hoy es una disciplina que va asociada a una formación técnica muy buena, de tal manera que hay mucha gente que está en condiciones de hacer una defensa extraordinaria de la Arqueología, seguramente con más conocimientos y medios de los que tuvimos nosotros hace 40 años.

¿En qué investigaciones se encuentra trabajando?

En la provincia de Guadalajara no tengo ningún tema entre manos , lo que no quiere decir que no haya interés y que no vuelva a escribir en cualquier momento. Ahora estoy desarrollando un catálogo de Epigrafía Romana por diferentes zonas de la Península Ibérica.