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Los partidos alemanes queman sus últimos cartuchos

Agencias
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Los socialdemócratas de Olaf Scholz se posicionan como favoritos, aunque los sondeos prevén un resultado igualado

El candidato del Partido Socialdemócrata (SPD), Olaf Scholz, en su discurso final. - Foto: Sascha Schuermann / POOL

Los partidos políticos queman los últimos cartuchos de la campaña electoral en Alemania con un ojo puesto en las encuestas, que han sido las más reñidas en décadas. La distancia entre los socialdemócratas del SPD, primeros, y la unión conservadora de la CDU-CSU, segunda, se mueve en una horquilla de entre dos y cuatro puntos de diferencia en los sondeos de los últimos días. Esos serán los dos partidos que luchen por ocupar la Cancillería federal alemana, una vez que se da por descartados a Los Verdes, que quedarán terceros y lejos de luchar por el poder.

La familia socialdemócrata alemana exhibió ayer una cohesión casi desconocida en torno a Olaf Scholz, lanzado hacia una victoria electoral que hace unos meses parecía imposible y que ahora acaricia, pero que no tiene asegurada.

«Queremos el cambio, queremos un Gobierno liderado por el Partido Socialdemócrata», saludó Scholz a sus seguidores en Colonia, arropado por la cúpula de su formación y con la alcaldesa de París, la socialista Anne Hidalgo, como invitada internacional.

La elección de Colonia para el cierre de campaña de las elecciones alemanas del próximo domingo no era casual. Renania del Norte-Westfalia, su «Land», fue feudo tradicional socialdemócrata y ahora es la patria política de su principal rival, Armin Laschet, el candidato del bloque conservador y jefe del ejecutivo regional del «Land», el más poblado del país.

«Hemos salvado millones de puestos de trabajo con la jornada reducida, a la que dedicamos miles de millones», afirmó, en alusión a una de sus decisiones como ministro de Finanzas que, ante la pandemia y para evitar el desempleo masivo, rompió con la austeridad dominante en sucesivos gobiernos de la conservadora Angela Merkel.

La lucha contra la emergencia climática «que nos reclaman los jóvenes» será objetivo prioritario de un «Gobierno liderado por nosotros». El país debe culminar una «transición energética ecológica», sostuvo, tras el adiós a la fuente nuclear aprobada por el Ejecutivo de Gerhard Schröder.

Por su parte, el candidato conservador a la Cancillería alemana, Armin Laschet, cerró ayer su campaña, rodeado por la canciller, Angela Merkel, y el primer ministro bávaro, Markus Söder, en un acto del que espera que salga una señal para remontar su ligera desventaja.

Laschet, el presidente de la Unión Cristianodemócrata (CDU), ha estado durante la campaña bajo la sombra de Merkel, que al principio se mantuvo muy distante de la misma.

«Es necesario tomar el relevo de Angela Merkel para no echar a perder lo que se ha logrado en 16 años», subrayó Laschet al principio de su discurso y también expresó su deseo de que Söder formase parte de su futuro Gobierno.

Ante este contexto tan reñido, el SPD podría formar una alianza con Los Verdes y el FDP para la que el principal obstáculo serían las diferencias en materia fiscal frente a los liberales y entre los liberales y Los Verdes. La otra fórmula sería una alianza con Los Verdes y La Izquierda donde el obstáculo más grande lo forman las posiciones en política exterior. La CDU/CSU, por su parte, tiene en la mira una posible coalición con Los Verdes y los liberales, lo que intentó ya hace cuatro años sin que se lograse llegar a un pacto.