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Campeón a la deriva

Diego Izco (SPC)
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El Atlético de Madrid se hunde y Simeone da los primeros síntomas evidentes de agotamiento

Koke conduce un balón en un encuentro liguero de la presente temporada. - Foto: EFE

Mayo de 2021: el Atlético de Madrid conquista su undécima Liga (la segunda en la 'era Simeone'), resiste los últimos embates del Real Madrid y termina en 86 puntos, con 26 victorias, ocho empates y solo cuatro derrotas. Pocos goles anotados (67) pero menos aún fueron los encajados (25): 'cholismo' en estado puro y a Neptuno. 
Diciembre de 2021: siete meses después, el equipo es una ruina, ya ha perdido en una vuelta lo mismo que perdió el todo el curso anterior y ya está a 17 puntos del Real Madrid. Y lo que es más preocupante, sin un motivo claro tiene 16 puntos menos que el Atlético de la temporada 2020-21. Mejores jugadores, mismo entrenador, pero el equipo está claramente a la deriva. 

 

Encajador

El curso anterior, a estas alturas (jornada 18), el Atlético había marcado 34 goles frente a los 29 del presente. No es una gran diferencia... pero donde se abre un hueco sideral es en defensa: Jan Oblak ha dejado de ejecutar milagros y las numerosas bajas defensivas han condenado al equipo. En la jornada 18 de la temporada pasada, solo había encajado ocho goles (y dejado la puerta a cero en 11 jornadas); este año le han marcado 22 tantos y solo se ha quedado con la portería a cero en cinco partidos: lejos del Wanda siempre le han hecho al menos una diana.

 

Local-visitante

Durante 38 partidos, el Wanda fue un fortín en la 2020-21: ató 48 puntos sobre 57 posibles: perdió 0-2 ante el Levante y empató ante Celta (2-2), Real Sociedad (1-1) y Villarreal (0-0). Este curso, en solo la mitad del tiempo, ya se han escapado esos nueve puntos: cayó ante el Mallorca (1-2) y empató ante el Athletic (0-0)… y otra vez ante Real Sociedad (2-2) y Villarreal (2-2). 
Como visitante, la cosa también empeora: la temporada anterior solo perdió tres partidos lejos de casa: 2-1 ante el Athletic, 2-0 ante el Real Madrid y 1-0 ante el Sevilla; esta campaña, ha repetido fiascos en Bernabéu (2-0) y Sánchez-Pizjuán (2-1)… y le han 'colado' otras dos derrotas Alavés (1-0) y Granada (2-1). 
Es decir: si el Atlético de Madrid lo ganase absolutamente todo de aquí al final de Liga (60 puntos), solo quedaría tres puntos por encima del 'Atleti' del año pasado. Un lastre que le aleja definitivamente del título de Liga. 

 

Mejor plantilla

A comienzos de curso, varios analistas describieron al Atlético como el gran favorito a repetir título, ya que tenía «la mejor plantilla de su historia». Había mantenido el gran bloque, y las bajas fueron 'menores'. La única salida traumática, más por el significado del jugador que por su aportación real, fue la de Saúl Ñíguez (Chelsea); el resto de futbolistas, cedidos, tuvieron papeles residuales con Simeone: Manu (Osasuna), Arias (Granada), Vitolo (Getafe). 
Con esto, el 'Atleti' hizo incorporaciones de máximo nivel. Regresaba al equipo uno de los atacantes titulares de la selección francesa (Antoine Griezmann), se fichaba al mediocentro titular de Argentina (Rodrigo De Paul) y a uno de los delanteros brasileños más prometedores (Mateus Cunha), que a sus 21 años había marcado ocho goles y dado siete asistencias con el Hertha Berlin el pasado curso. 

 

Técnico cuestionado

Diez años con Simeone son muchos años. Incluso los muy 'cholistas' empiezan a asumir que la intensidad que inyecta el técnico en el vestuario no es algo que pueda mantenerse durante mucho tiempo. «Ahora -dijo tras perder 1-2 frente al Mallorca- hay dos caminos: deprimirse o levantar la cabeza y reaccionar». Eso sucedió el pasado 4 de diciembre, y exceptuando la victoria en Portugal, el equipo parece más deprimido que otra cosa. 
¿Es capaz Simeone de gestionar el talento? Es una pregunta cada vez más recurrente en el Wanda: enganchó un equipo en constante crisis y lo elevó a los cielos. Pero cada vez que el Atlético ha intentado dar ese salto de calidad con futbolistas 'distintos', no lo ha conseguido. Y este curso, salvo nuevos 'milagros' en Europa, tampoco será…